El poeta oscuro del blues mexicano José Cruz y su emblemática banda Real de Catorce se presentaron en la plazuela Miguel Auza de la capital para celebrar el tercer aniversario del suplemento cultural La Gualdra, que se publica semanalmente en La Jornada Zacatecas.
Los máximos exponentes de este género en el país llenaron el espacio, donde podían verse desde adolescentes hasta adultos coreando las canciones de esta agrupación, que desde hace varios años no estaba en el estado.

El cantante y compositor padece una esclerosis múltiple, que lo mantiene en silla de ruedas durante sus conciertos, lo cual no fue impedimento para que el espectáculo se extendiera por más de 2 horas.
En el estado en que se encuentra José Cruz nadie esperaba que fuera agredido, cuando a mitad del concierto, de entre el público salió disparada una lata según unos, botella o bolsa de agua de acuerdo con otros, con tan buen tino que le dio directamente en el abdomen.

Aunque el agresor intentó huir, a su paso recibió puñetazos, patadas y más de uno tomó una silla con la intención de lanzársela; al final solo salió con moretones y una pequeña herida sangrante en la frente.
El incidente no pasó a mayores a pesar de que varios fueron los que se acercaron a querer golpearlo; otras personas que lo acompañaban sí pudieron correr a tiempo.

José Cruz, como si hablara de forma natural a través de la armónica, la hacía sonar para tocar solos con este instrumento, cosechando aplausos entre el público que no dejaba de pedirle más canciones.
“Eres un poeta” le gritaban a José Cruz desde la multitud, que le reconocía el esfuerzo por subir al escenario y superar adversidades. En gratitud el legendario cantante se entregaba en cada canción agradeciendo el apoyo: “yo también los quiero un chingo”.





FOTOS: LEONARDO MORENO Y OSVALDO MARTÍNEZ




