Con la realización del taller “Elabora tu propio Japa Mala”, guiado por el terapeuta e instructor profesional Javiero Alcalá, el pasado fin de semana el centro Yoga Flow Zacatecas se convirtió en un oasis de introspección y creatividad.
Más que una clase, fue una experiencia de conexión emocional, expresión espiritual y bienestar integral, donde lo artesanal se volvió sagrado y, lo cotidiano, profundamente transformador.
Spoiler espiritual: no hubo cobro por el taller. Cada persona solo cubrió el costo de sus materiales, y aún así, Javiero recibió a todas las asistentes con un delicioso té chai que ya de entrada olía a cariño. Porque sí, la espiritualidad también se sirve calientita y con una sonrisa.

Un inicio con pausa: Respirar, agradecer, invocar
La jornada comenzó con un ejercicio de meditación guiada para centrar la energía y abrir el corazón. Nada de prisas, nada de rigidez. Solo presencia. Este momento de silencio fue clave para soltar el estrés acumulado, afinar la intención personal y disponerse a crear desde el alma.
Después, cada participante comenzó a confeccionar su japa mala —un collar compuesto por 108 cuentas—, eligiendo con intuición colores, texturas y nudos, en un ejercicio que combinó estética, atención plena y propósito.
Al final del taller, cada quién bendijo su collar con su propia energía, cerrando así un ciclo de creación y significado personal.

¿Qué es un Japa Mala y para qué sirve?
El japa mala es mucho más que un accesorio bonito. En las tradiciones védicas y budistas, se utiliza como herramienta para la recitación repetitiva de mantras -sonidos sagrados que elevan la vibración-. Pero también puede ser un símbolo de intención, un amuleto de protección, o una brújula espiritual que nos recuerda volver al centro, al aquí y al ahora.
Desde el enfoque del desarrollo humano, elaborar un japa mala es una forma de canalizar emociones, reconocer procesos internos y fomentar el autocuidado. Sí, sanar también puede pasar por las manos, las cuentas y los silencios.

Mantras: palabras que tocan el alma
Durante el taller, se explicaron 3 mantras clave que pueden recitarse al usar el japa mala. Cada uno con su vibra, su historia y su propósito.
Om Mani Padme Hum
Un clásico del budismo tibetano. Significa algo así como “la joya en el loto” y se asocia con la compasión infinita.
- Om: Cuerpo, mente y espíritu en sintonía con el universo.
- Mani: La joya de la compasión.
- Padme: El loto de la sabiduría.
- Hum: La unidad indivisible de todo.
Recitarlo ayuda a purificar emociones, atraer claridad y soltar el juicio. Ideal para quien necesita un abrazo del alma, pero sin drama.

Om Tare Tuttare Ture Soha
Este mantra invoca la energía de Tara Verde, deidad femenina protectora.
- Tare: Libera del sufrimiento.
- Tuttare: Rompe obstáculos.
- Ture: Concede éxito y liberación.
- Soha: Y que así sea.
Recomendado para esos días en que una persona siente que el mundo se le viene encima y necesita ayuda divina, pero con estilo.
Om Shanti Om
El mantra de la paz, esa que empieza en uno mismo.
Es perfecto para calmar la mente acelerada, bajar revoluciones y reencontrarse con la armonía interior.
Ideal para antes de dormir, después de una junta complicada… o cuando el grupo de WhatsApp familiar se pone intenso.

Un taller con corazón (y sin pretensiones)
Este tipo de espacios no son exclusivos para gente experta en espiritualidad. Al contrario: son una puerta amorosa para quien quiere aprender a escucharse, conocerse y cuidarse sin juicios ni fórmulas mágicas.
Javiero Alcalá, con su estilo amable y comprometido, se encargó de acompañar con respeto cada paso del proceso, creando un ambiente cálido, seguro y libre de presiones.
Aquí no hubo etiquetas ni discursos elevados ni poses místicas de Instagram. Hubo honestidad, comunidad, intención y muchas cuentas (literalmente).

En resumen:
Lugar: Yoga Flow Zacatecas
Instructor: Javiero Alcalá, terapeuta e instructor profesional
Costo: Solo materiales
Incluyó: Meditación inicial, elaboración del japa mala, explicación de mantras, bendición final
Extra: Té chai de bienvenida y mucho amor
Porque sí, hay días en los que una clase como esta no solo te enseña a hacer un collar. Te enseña a reconectar contigo, a transformar tus emociones en arte y a recordar que la espiritualidad también puede ser artesanal, bella y sin prisas.
Y que, a veces, lo que más sana… es lo que una persona crea con sus propias manos.
Para conocer futuras actividades de bienestar, sanación y desarrollo personal, puedes seguir las redes sociales de Yoga Flow en Colinas del Padre Zac o contactar directamente con el instructor.






