Magia fantástica que se despliega a través de la palabra, cantos y risas agradables, disfrutaron trabajadores y visitantes en el patio de la Secretaría de Educación y Cultura durante la presentación de narradores, como parte del Quinto Festival Internacional de la Narración Oral.
Elvia Pérez, de Cuba; Heber Banda, de Nuevo León; Gabriel Martínez, de Colombia, y Olga Regina Rodríguez, de Zacatecas, fueron los encargados de brindar un rato agradable a los espectadores, que se congregaron.
El espectáculo, pese a que fue breve, hizo que el público riera y comentara las historias que, en su mayoría, trataron de matrimonios.
Elvia Pérez inicio su presentación con el fragmento de una pieza, con la cual se demostró no sólo su talento por la oratoria, sino también por el canto.
Trató de un matrimonio, en el que un esposo ve a su mujer que descansa en su cama, mientras él se tiene que levantar para ir a trabajar.
Le pide a Dios ser la esposa, para descansar y no ir a laborar; le cumple su petición, y ahora tendrá que
preparar a los niños para la escuela, llevarlos, limpiar el hogar, preparar la comida, atender a su esposo e hijos.
Agotado por las labores domésticas, llega a la cama a descansar, y su esposo, que era su mujer, influenciado por los encantos de Afrodita le pide que estén juntos; accedió, y ya casi al amanecer, le pidió al Creador que regresara los papeles, la respuesta fue que tenía que esperar nueve meses, por que esa noche había quedado embarazado.
Heber Banda narró otra historia de un matrimonio, que después de varias aventuras, concluye con un final triste, ya que el hombre es abandonado por su esposa; pero en el desarrollo de esta ficción, el público se rió y divirtió, por situaciones cómicas.
La primera mujer, el primer hombre, la princesa de los ojos tristes, el mago, un joven y una joven, fueron protagonistas de las historias que compartió el colombiano Gabriel Martínez, quien invitó a todas las personas a que se acercara a la sombra y descansaran del sol.
Martínez finalizó su participación con el siguiente cuento: “Uno más uno, es igual a infinito, e infinito es igual a todo”; la gente lo despidió con aplausos, al igual que al resto de los cuenta cuentos.
Olga Regina Rodríguez concluyó la presentación con una historia que identificó a muchas mujeres, por que trataba del peso y cómo afecta a una mujer cuando se trata de tallas y de probarse ropa, sobre todo cuando hay un desequilibrio en las medidas.
En el desarrollo de su relato, destacó su voz y su lenguaje facial y corporal, que ayudaron al mayor disfrute de la historia.




