¿Sabías que Santa Claus es una invención de la mercadotecnia estadounidense? Ese gordito bonachón de cándido mirar y vestido de rojo fue producto de una campaña publicitaria emprendida por la empresa Coca-Cola.
A partir de 1931 la iconografía navideña ya no fue igual para el mundo. La compañía refresquera experimentaba una caída en sus ventas por algo que desde siempre se ha sabido: su refresco no era saludable.
Como estrategia para limpiar su imagen, se creó una publicidad navideña donde Santa Claus recibía peticiones de niños en varios puntos comerciales, pero con una imagen renovada.
La campaña resulto ser exitosa, ya que los colores de la empresa estaban plasmados en el traje de Santa Claus. Hasta nuestros días el “santa” es una imagen épica que se relaciona con Coca-Cola.
Ya no era aquel San Nicolás que nació en el siglo IV, de complexión delgada y gran estatura que vestía de verde. Después de su muerte en diciembre del año 345, su figura fue utilizada para repartir regalos y golosinas a los niños en Navidad.
De acuerdo con la historia, en el siglo XII la tradición católica de San Nicolás creció por Europa, y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos, donde se hizo muy popular por cientos de años.
Los directivos de Coca-Cola encargaron al caricaturista Thomas Nast que dibujara un San Nicolás más real y surgió Santa Claus vestido de rojo, con cinturón y botas negras; colores que representan a la empresa.
Lejos quedó el verde en la vestimenta de San Nicolás. Los estadounidenses también modificaron la historia, añadiéndole que viajaba en un trineo jalado por 9 renos y cargando una inmensa bolsa con regalos.
La historia más popular es que Santa Claus vive en el polo norte con su esposa y un montón de duendes que fabrican los juguetes, mismos que él entrega la noche del 24 de diciembre dejando regalos a los niños debajo del árbol de Navidad.


FOTOS: CORTESÍA




