A pesar del apoyo recibido por universitarios de la UAZ e integrantes del Movimiento #Yosoy132, los normalistas de San Marcos no vieron con buenos ojos que se sumaran a su marcha otros estudiantes.
Los 2 contingentes marcharon para recordar la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco en 1968, pero al unirse pareció que la causa de la movilización era distinta.
Los estudiantes universitarios junto con integrantes del #Yosoy132 se reunieron en la avenida López Velarde, frente a Ingeniería, para marchar hacia el Centro Histórico, pero no pudieron avanzar debido a que había vallas metálicas y policías.
Avanzaron hasta el Congreso local, donde realizaron un mitin, de ahí algunos estudiantes quisieron pasar a la avenida Hidalgo, pero una fila de policías con equipo antimotín les impidió el paso cerca de la plazuela Miguel Auza.
Antimotines cierran el paso
El secretario de Seguridad Pública, Jesús Pinto Ortiz, comenzó a dar instrucciones para que llegaran más elementos antimotines, ante el riesgo que pudieran pasar e interrumpir el evento de la llegada del obispo Sigifredo Noriega Barceló.
A cualquier joven con apariencia de estudiante se le impedía el paso; en tanto, desde la explanada del Congreso gritaban consignas en contra de Enrique Peña Nieto, el PRI, la Reforma Laboral, las autoridades estatales y los diputados.
No faltaron algunos adolescentes de preparatoria que llevaban pancartas con mensajes como «Goku for president» o «que regrese Dragon Ball Z»
Jóvenes no se ponen de acuerdo
Los 700 universitarios, en su mayoría provenientes de la Preparatoria 2 de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), pretendían que los atendiera una comisión de diputados, la cual se integró y estaba presidida por la legisladora María de la Luz Domínguez Campos.
Los estudiantes no se pusieron de acuerdo para dialogar con los diputados, y aunque los integrantes del #YoSoy132 se veían mejor organizados no podían controlar a los preparatorianos.
Momentos después de que saliera el contingente llegaron más policías con equipo antimotín al Congreso. De una docena que había el número se incrementó a más de 40, sin embargo, ya ningún estudiante había a la vista.
Algunos logran llegar hasta Catedral
Los pocos muchachos que lograron colarse entre los cercos de seguridad llegaron hasta afuera de Catedral, donde el nuevo obispo realizaba su primer misa, para gritar que el gobierno no debía respaldar eventos religiosos.
“Si Cristo viviera con nosotros estuviera”, fue una de las consignas de los manifestantes afuera del principal templo zacatecano.
Sanmarqueños rechazan apoyo de universitarios
Los jóvenes que estaban en el Congreso continuaron su marcha hacia la plaza Bicentenario, para esperar a los normalistas que venían marchando por el bulevar desde Guadalupe. Incluso en el puente peatonal pusieron una enorme lona que decía: “Bienvenidos compañeros de San Marcos”.
Los universitarios salieron al encuentro de los sanmarqueños. Al verlos a la altura de Derecho comenzaron a gritar para recibirlos y se acercaron a ellos con entusiasmo, pero la respuesta no fue la misma.
Los normalistas con altavoces dijeron a los universitarios que respetaban su movimiento y esperaban lo mismo, por lo que si tenían en su marcha otro recorrido mejor continuaran con su ruta.
Pidieron a los estudiantes de la UAZ que se fueran por el carril derecho mientras gritaban sus consignas contra el gobierno “represor” y en apoyo de una educación de calidad.
Marchan por Centro Histórico sin problemas
Los universitarios, a pesar del rechazo, se sumaron a la marcha aunque sus consignas eran diferentes, pero poco a poco se fueron retirando hasta quedar solo unos cuantos.
Los normalistas recorrieron las principales calles del Centro Histórico, y al pasar por donde había otros jóvenes decían “Estudiantes mirones, les faltan pantalones”, a pesar que se les habían sumado algunos alumnos.
Debido a que la ceremonia religiosa en Catedral había terminado poco después de las 2 de la tarde, las autoridades permitieron el paso de la marcha, aunque cerca de la Plazuela Miguel Auza, donde se hacía una comida en honor al obispo, continuaban los antimotines.


FOTOS: LEONARDO MORENO
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