Zancos, música, danza y actuación, fueron algunos elementos utilizados durante la presentación de la puesta escena Amor mai non s´addorme (El amor no duerme), de la compañía italiana Tascabile Di Bergamo, durante su participación en la jornada de cierre del 9° Festival Internacional de Teatro de Calle.
Ante una Plaza de Armas llena, la Compañía -que fue la única extranjera en el programa del festival- dio inicio a su espectáculo de manera puntual.
Las luces se apagaron y comenzaron a salir varias siluetas encapuchadas, mientras se escuchaba el sonido de un vendaval; ya para entonces el silencio de la audiencia fue total y se prolongó durante toda la función.
La obra ofrece otra versión del clásico "Romeo y Julieta", ahora a través de la mirada de una niña llamada Verónica, esa mirada infantil que se debe tener al momento de confrontar la obra de arte, aquella que nos debe brindar la capacidad de asombro.
La puesta, cabe mencionarlo, es la forma como conciben los italianos una obra literaria de amor y tragedia, que sobre ellos escribió uno de los más grandes literatos ingleses.
La estética del montaje resulta poética de principio a fin, pese a los pocos recursos escénicos en los que se apoya, ello gracias a la importante trayectoria y al profundo conocimiento que, sobre el teatro para espacio abierto, posee la agrupación.
El espectáculo recurre a varias de las técnicas y disciplinas: propias de este ejercicio escénico, bailarines, en zancos, plataformas móviles, algo de pirotecnia y una gran pasión actoral.
La atmósfera vivida durante la función, resultó formidable, la Plaza de Armas de pronto se convirtió en una de las calles de Verona de finales del siglo 16 y principios del 17; la Catedral, aunque casi en tinieblas, brindaba un contraste idóneo para la ambientación.
El montaje también nos deja ver las virtudes, los vicios, la moral, las costumbres, el glamour y la magia de aquella época, elementos que se viven aun en nuestros días.
El final no pudo ser menos inesperado: el elenco bailó al ritmo de “Rock around the clock”.
FOTOS: CORTESÍA




