Miles de creyentes dieron muestras de su fe al revivir la pasión y muerte de Cristo en distintas partes de la ciudad como cada Viernes Santo, en el Centro Histórico o las colonias.
Del templo de Santo Domingo salió una representación que tiene 41 años de realizarse, aunque es el quinto año consecutivo que se realiza por las calles del primer cuadro de la ciudad, lo que permite que peatones y turistas lo puedan apreciar.
Con 60 participantes realizan el recorrido, para el cual se prepara con meses de anticipación quien personifica al crucificado, José Antonio Marcos Ibarra, quien lleva 20 años haciéndolo, aunque en algunos deja el lugar a otra persona.
Otro de los viacrucis más tradicionales es el que se celebra en Lomas de Bracho por la Cofradía de San Juan Bautista, cuyos actores dejan sus tradicionales uniformes de las morismas para representar a los personajes que intervienen en la crucifixión.
Jóvenes y niños se van integrando a las representaciones, además que también se hacen nuevas en parroquias de colonias para extender esta tradición que reafirma la fe en miles de personas que acuden.








