Antes de que los rayos del sol iluminaran el cielo, las reliquias del beato Juan Pablo II salieron de Fresnillo, para ser trasladadas a la capital zacatecana, donde los fieles católicos esperaban impacientes su llegada.
En la explanada del Ferrocarril, las personas se reunían para ver de cerca al también llamado Peregrino de la Paz, quien regresaría a Zacatecas luego de dos décadas de haber estado en Lomas de Bracho.
A las 8 de la mañana, las calles aún lucían un poco solas, el tiempo parecía haberse detenido, sin embargo no era así.
En las principales calles y avenidas se vivía un auténtico caos vial. El cierre de vialidades ocasionaba el desconcierto de los automovilistas, quienes a esa hora intentaban llevar a sus hijos a las escuelas o ir a sus lugares de trabajo.
Participantes se alistaban para unirse al contingente que acompañaría a las reliquias del beato Juan Pablo II, a su llegada todos tomaban su lugar para dirigirse rumbo a su destino final: la Catedral Basílica de Zacatecas.
En el contingente participaron instituciones educativas como los colegios del Centro, Santa Elena, San Juan Bosco, el Sebastián Cabot y el Liceo de Guadalupe, además de la Banda Sinfóncia de Zacatecas y de la Cofradía de San Juan.
Conforme el desfile recorría las calles del Centro Histórico se veían más zacatecanos, siendo el Portal de Rosales y la avenida Hidalgo donde se concentraba el mayor número de personas que deseaban ver al Papa.
Durante su trayecto, cantos y porras acompañaban a la urna de cristal. La gente emocionada se acercaba para ver la figura de Juan Pablo II, la cual estaba resguardada por jóvenes católicos de la Diócesis del Estado de Zacatecas.
En las banquetas, la gente observaba su pasada y los ambulantes hacían negocio con la imagen de Juan Pablo II, con artículos de los 20 hasta los 50 pesos, vendían medallas, rosarios, fotografías, calendarios y banderas con los colores simbólicos del Vaticano.
Reliquias llegan a la Catedral
Juan Pablo II llegó a la Catedral Basílica de Zacatecas donde era esperado por cientos de fieles que en ese lugar se aglutinaban de manera singular, sin respetar los espacios ni las autoridades policiacas.
Al sacar las reliquias del automóvil, la gente se abalanzaba para tocar y besar la urna de cristal, a fin de sentir de cerca al Papa Peregrino.
Los primeros en ingresar a la Catedral fueron los alumnos de las instituciones educativas y después el público en general.
A la primera misa, como autoridades de gobierno asistieron Pedro Inguanzo González, secretario de Turismo de Gobierno del Estado, el alcalde de Zacatecas Arnoldo Rodríguez Reyes y su esposa Verónica de Alba.
La eucaristía en honor a Juan PabloEn la ceremonia litúrgica, Carlos Cabrero Romero recordó a Juan Pablo II, quien en una de sus visitas a México viajó a Zacatecas un 12 de mayo de 1990.
En su sermón hizo un exhorto a la población, en el cual señaló que Juan Pablo II siempre estuvo a favor de la vida y en contra de la guerra, por lo que pidió que en la familia se cultiven los valores del amor, la paz, la verdad y el bien.
Explicó que hoy en día en el mundo existe la cultura de la muerte, la agresión y la violencia, donde no se respeta la vida misma, ni la de otros.
Cabrero Romero aseguró que para erradicar este mal de la violencia se tiene que evangelizar para que la iglesia cumpla su misión del respeto a la vida, tal y como lo propuso en vida Juan Pablo II.
Al final de la liturgia, los fieles pudieron ver más de cerca las reliquias del Papa, que permanecerán en Zacatecas hasta este miércoles 7 de diciembre.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ




