Por la madrugada del sábado 25 de mayo fueron regresados al Centro Regional de Reinserción Social Varonil (Cereso) de Cieneguillas, Zacatecas, 21 internos del fuero federal, procedentes de centros de máxima seguridad de Ciudad Juárez, Hermosillo, Monclova y El Altiplano, por mandamiento del Juzgado II de Distrito.
Los internos arribaron Zacatecas a las 04:20 horas vía aérea, custodiados por personal de Seguridad Penitenciaria Federal, dependientes del órgano administrativo desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación, a efecto de dar cumplimiento a la demanda de amparo otorgada a favor de los internos por el Juzgado II de Distrito.
El contingente fue recibido en el Aeropuerto Internacional ‘Leobardo C. Ruiz’ de Calera, Zacatecas, donde los esperaban elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), de la Unidad de Traslados de la Dirección General de Prevención y Reinserción Social y de la Policía Federal, todos al mando y coordinados por el general Gilberto Gutiérrez de Ávila, director general de la PEP.
Los 21 internos fueron ingresados al Cereso de Cieneguillas, a las 05:30 horas en cumplimiento al mandamiento del Juzgado II de Distrito, para que continúen con su proceso penal y/o trámite respectivo, en el lugar donde cometieron el delito, a pesar de que las medidas de seguridad de dicho centro están consideradas de “mediana a baja”.
El Gobierno Federal ha emprendido un programa de despresurización de los penales estatales de los reos federales procesados y sentenciados, a efecto de evitar problemas como riñas y motines que pudieran incidir por la alta población en los mismos.
Actualmente existen centros federales de máxima seguridad en Papantla, Veracruz; Huimanguillo, Tabasco; Guasave, Sinaloa; Hermosillo, Sonora, Ciudad Juárez, Chihuahua; Monclova, Coahuila; Ocampo, Guanajuato y Oaxaca (abierto hace poco más de 20 días), así como las ampliaciones en la colonia Penal Federal de Islas Marías.
Se tiene contemplada la apertura de centros federales de máxima seguridad en los estados de Durango, Morelos y Chiapas y la ampliación en Villa Aldama, Veracruz.
Los ya existentes cuentan con medidas de seguridad y programas apropiados para los internos, además de la capacidad para su estadía en esos lugares.



