El diputado local Alfredo Femat Bañuelos señaló el rector Armando Silva Cháirez tendrá que enfrentar a fin de año su “prueba de fuego” y asumir las consecuencias de la falta de liderazgo que ha mostrado para motivar, convocar y convencer al gobierno federal sobre el proyecto académico que ofrece la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Manifestó que cuando se está al frente de una institución pública no se pude perder de vista que se requiere de “un poquito de ganas”, un proyecto y saber venderlo.
Opinó que con el respeto que le merece Silva Cháirez, no lo ve preparado para afrontar el reto del presente ciclo fiscal, pues para la nómina se requiere una cantidad que rebasa los 200 millones de pesos. “Se requiere un poquito más para ser rector, hay que estar más fogueado y hay que entender la lógica de la Institución”.
“Yo personalmente he hablado con el ingeniero Armando Silva con la idea de decirle pues que necesita moverse. El dinero no camina solo y si tú no vas nadie te lo va a traer, pero bueno, él tiene un estilo muy propio que hace que las cosas sean un poco más lentas”, declaró Femat Bañuelos.
En entrevista colectiva al exrector y hoy diputado local por el Partido del Trabajo (PT), señaló que el convenio por 840 millones de pesos para el pago de la seguridad social, Fovissste y Hacienda ya se había “amarrado”, sin embargo se quedó “colgado”.
“Estando ya el convenio listo para firmarse algo pasó”, dijo Alfredo Femat, quien agregó que en cualquier momento podría reventar un conflicto latente con los 2 mil profesores que no están cotizando para un crédito de vivienda o con quienes soliciten atención medica en el Issste y se les niegue porque no se paga.
“Si para diciembre no tiene para pagar ni Dios Padre lo salva”, anticipó el legislador.
Reiteró que el rector tiene que gestionar el monto que necesita para el pago de aguinaldos y primas de antigüedad, “y si aparte no rescata el convenio o de la seguridad social yo creo que ni siquiera le van a pedir opinión sobre si renuncia o no”, pues cuando se trata de la seguridad y el bolsillo de los trabajadores la lógica es otra.
Femat Bañuelos sostuvo que Alfredo Salazar de Santiago era mucho mejor candidato a la Rectoría que Silva Cháirez, sin embargo la candidatura de este último fue una estrategia del exrector Francisco Domínguez Garay que se implementó para dividir al Grupo Universidad.
“En términos políticos fue una buena estrategia del doctor Domínguez, porque él sabía que si no nos dividía no nos podía ganar. A pesar de que saca un candidato que era del Grupo Universidad para partir la votación, la diferencia fue mínima, 52 contra 48”, recordó.
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