Con una herida cerca del corazón, el cuerpo de un neonato que aún conservaba parte del cordón umbilical y la placenta fue hallado en una parcela ubicada en la comunidad de San Ignacio, alrededor de las 3 de la tarde de este domingo.
Pobladores de la localidad se percataron de que en un sembradío se encontraba un bulto hecho con una cobija, del cual emanaba sangre, por lo que decidieron investigar de qué se trataba.
Al observar que se trataba de un bebé muerto, de inmediato llamaron a las autoridades, que se dirigieron al poblado ubicado entre Río Florido y San José de Lourdes.
Personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) acudió a realizar el levantamiento del cuerpo y buscar indicios que pudieran ayudar a encontrar a los responsables de abandonarlo, además de que, por la herida provocada por un objeto punzocortante, se presume que pudo tratarse de un infanticidio.
Incluso algunos pobladores se encuentran en alerta de que pudiera tratarse de un sacrificio humano.




