El exprofesor e ingeniero químico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Gilberto Contreras Acevedo, fue investigado en 2001 por su presunta participación en el asesinato de su hija de 17 años, quien fue estrangulada.
Durante ese mismo año Contreras Acevedo fue aprehendido, sin embargo, 2 años y medio más tarde fue puesto en libertad por la falta de pruebas en su contra.
El Ministerio Público presentó una apelación, es decir, una nueva revisión del caso y de su resolución, por lo que los magistrados de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia del Estado de Zacatecas giraron la nueva orden.
Luego de 12 años del asesinato, el excatedrático de 71 años fue detenido en Aguascalientes por la Policía Ministerial del Estado y trasladado a la ciudad de Zacatecas, donde tenía una orden de reaprehensión por el delito de homicidio.
Su detención ocurrió esta semana en el fraccionamiento Parras de la ciudad de Aguascalientes, lugar donde actualmente residía.
El asesinato, de acuerdo con investigaciones
El hecho sucedió el 18 de mayo de 2001 en el domicilio de la familia Contreras Terrazas, ubicado en aquel entonces en la calle Cipreses número 18, en el fraccionamiento Arboledas, del municipio de Guadalupe, Zacatecas.
De acuerdo a las investigaciones, el exprofesor y su hija Blanca Georgina tuvieron una fuerte discusión porque la joven descubrió que su padre la enviaría a Guadalajara, Jalisco, para ser internada en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas.
La joven, molesta, le exigió una explicación, situación que provocó una severa discusión que incluyó jaloneos y golpes.
Se acusa a Gilberto Contreras de haber tomado un objeto alargado entre la acalorada riña y colocarlo fuertemente en el cuello de su hija, ocasionando su instantánea muerte.
Según las declaraciones ministeriales de la averiguación número 33/AE/2001, el exacadémico dejó el cuerpo tirado en el piso y salió de inmediato del domicilio, que cerró bajo llave, y se trasladó a la casa de un pariente, a quien le comentó sobre la discusión con su hija.
Le comentó que Georgina había salido de la casa, sin decirle a dónde iría, situación que según él lo mantuvo preocupado.
Una hora después, el presunto responsable dijo que iba a buscarla, pero en realidad no fue a su casa sino a la de un amigo con quien se quedó a dormir.
Al siguiente día regresó a la casa de su familiar y le comentó que estaba preocupado por su hija, quien no llegó en toda la noche, y al parecer fingió que iría a buscarla.
Al parecer simuló encontrarla muerta
De acuerdo con la investigación, 2 días después, el domingo 20 de mayo, Gilberto quiso aparentar que había llegado a su casa y encontró a su hija muerta, por lo que de inmediato dio aviso a las autoridades policíacas.
Ante su posible participación en el asesinato de su hija, el excatedrático de la UAZ, entonces de 59 años de edad, fue objeto de un arraigo domiciliario de 23 días mientras se llevaban a cabo las investigaciones.
Su detención en 2001 y su liberación en 2003
La semana siguiente, el viernes 25 de mayo del 2001, el juez Primero del Ramo Penal, Marco Antonio Reséndez Guerrero, giró una orden de aprehensión en su contra y posteriormente se le dictó auto de formal prisión.
Se basó en indicios como estudios médicos y toxicológicos, así como análisis psicológicos y psicocriminológicos, los cuales determinaron que Gilberto no padecía ninguna patología mental, sin embargo revelaron que presentaba trastornos de personalidad.
La investigación se integró en un expediente de 966 fojas y arrojó como probabilidad de que el asesinato ocurrió luego del conflicto familiar que protagonizaron el padre y su hija, sin embargo el juez Marco Antonio Reséndez fue removido y el caso fue retomado por Rubén Luis Robles.
Después de 2 años y medio encarcelado, el exprofesor fue dejado en libertad el 26 de noviembre del 2003, debido a que no había las suficientes pruebas recabadas en su contra.
La determinación fue tomada por el juez Primero del Ramo Penal, Rubén Luis Robles, quien en aquel entonces informó que se había terminado el plazo de la ley para dictar sentencia.
Contreras Acevedo salió en libertad del Centro de Rehabilitación Social (Cereso) de Cieneguillas tras un intenso trabajo en su defensa por el abogado Roberto Salcedo Candelas.
El expediente de este caso fue reabierto por la Segunda Sala del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas, quien ordenó su reaprehensión tras el fallo del juez.



