Autoridades estatales y eclesiásticas impulsarán desde sus respectivos ámbitos la cultura de la prevención de accidentes en el manejo de pirotecnia, informó Gerardo Luna Tumoine, director de Asuntos Religiosos del Gobierno del Estado.
Afirmó que es primordial para el gobernador Miguel Alonso Reyes y para la Diócesis de Zacatecas trabajar en la protección de la vida de los asistentes a las celebraciones religiosas que permanentemente se realizan en el estado y en las que son utilizados artificios pirotécnicos.
Como parte de las acciones que se emprenden en este sentido, conjuntamente con el Director de Protección Civil, Antonio de la Torre del Río, sostuvieron una reunión con el Obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, en la que se acordaron algunos mecanismos que permitirán un adecuado manejo de la pirotecnia a fin de evitar contingencias.
En la reunión manifestó su preocupación y deseo de que todos los sacerdotes cuenten en sus parroquias con comités de primeros auxilios, con la finalidad de atender cualquier tipo de contingencia que se pudiera presentar.
Se acordó además implementar una guía interna de protección civil que permitirá orientar a la población sobre acciones de prevención de accidentes y de protección de los bienes inmuebles de culto público.
Como parte de esta guía, se colocará señalética, se definirán las salidas de emergencia, rampas, uso adecuado de la pólvora, extintores, alarmas, circuitos de video-vigilancia, así como todo lo necesario para la salvaguarda de la vida.
Luna Tumoine recordó que ya se han realizado otras acciones conjuntas como talleres regionales en Pinos, Ojocaliente y Tabasco, así como un Congreso Estatal de Pirotecnia, con el propósito de capacitar, sensibilizar e impulsar la cultura de la protección.
Tanto los funcionarios gubernamentales como el líder de la Iglesia Católica establecieron el compromiso de continuar con actividades de capacitación que permitan fomentar la cultura de la prevención, de protección ciudadana y de salvaguarda de bienes materiales y al mismo tiempo el impulso de actividades que ya forman parte de nuestra cultura y, por ende, de la religiosidad popular, por lo que se deben dignificar.
FOTOS: CORTESÍA




