Un viaje de Yolanda Alonso, autora de esta obra, terminó en una de las islas localizadas en su alma, rodeadas por el mar de sus recuerdos y bajo el cálido crepúsculo de la relación con su madre.
Postales a casa, obra definida por su creadora como un híbrido, se publicó en abril de 2012 y desde entonces continúa en incansable esfuerzo por darse a conocer, por presentarse en distintos estados del país.
Este viernes 26 se realizó la más reciente en Aguascalientes, auspiciada por el Instituto Municipal, y el próximo 10 de mayo lo hará en Morelia, Michoacán.
Sin saber a dónde la llevaría el inicio de la escritura, de pronto ésta se entrelaza con el desplazamiento físico de la joven escritora, su estancia en otro país y su retorno a casa.
“Cuando lo terminé fue cuando lo vi como un libro, antes fue escribir sin saber a dónde iba a llegar”, dice.

Su nombre lo dice todo, ‘Postales a casa’, imágenes que envías con la intención de compartir algo muy concreto, es un libro compuesto de fragmentos con cierta relación que permite seguir el hilo de la historia, pero también es una obra para leer de forma desordenada pues cada postal tiene la fuerza para decirte algo, destaca la autora.
Una vez concluido el viaje físico, Yolanda pensó que su travesía por la escritura también debía terminar, pero ésta se negaba a darle el final.
Ya de regreso en su casa, ciudad, en su familia continuó escribiendo por 6 meses hasta que el fallecimiento de su madre le dio las palabras para el último fragmento.
En una frase se puede saber si el libro es bueno o no
Postales a casa, producción a cargo de Texere Editores, se presentó en mayo de 2012 e inició la fase de distribución por cuenta de su autora hasta que en diciembre de ese año la reseña de Javier Cortés en la Jornada Semanal llamó la atención de Laberinto Ediciones.
Los libros aislados no son fáciles de distribuir, recuerda Yolanda Alonso, pero resume su experiencia como agradable al tratarse de su primer libro publicado, por una empresa que también empezaba, además de ser la obra de una autora “completamente desconocida”.
“Dicen que el tamaño del puño es también el del corazón; para endulzar el mole, se agregan de tres a cuatro corazonadas» fue la frase que enganchó a Esteban Ascencio de Laberinto Ediciones, empresa que ahora se encarga de la distribución de ‘Postales a casa’, permitiendo que la obra esté disponible en el Fondo de Cultura Económica, Porrúa, Red EDUCAL, El Sótano, Profética, y Librería Andre-a, entre otras.

El libro tiene la ventaja de entrar en distintas áreas, desde ensayo, poesía, narrativa hasta novela, pero Yolanda Alonso no está casada con la clasificación, a ella lo que le interesa es saber lo que el lector hace con la obra.
“Ese libro fue escrito para mí” es el comentario que más ha conmovido a Yolanda, quien reconoce que su obra relata experiencias comunes: el viaje, el amor, la muerte, “cuenta lo que nos pasa a todos, quizás con algunas variantes”.
Yolanda Alonso seguirá presentando su primera obra, mientras tanto, lee y le da cabida en su cabeza a nuevas ideas de lo que quizás dé pie a una novela.
“La escritura es consecuencia de la lectura y, ante todo, la principal tarea que tenemos es eso, la lectura”, concluye.
FOTOS: CORTESÍA




