Alfonso Piñón Ramos, quien se desempeñó durante cerca de 10 años como elemento de la Policía Estatal Preventiva, fue despedido entre aplausos luego de ser diagnosticado con muerte cerebral a causa de un accidente automovilístico ocurrido hace algunos días en el puente que se encuentra enfrente de Bonito Pueblo, en Guadalupe.
En el Hospital General de Zona 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en la ciudad de Zacatecas, familiares, amigos y personal de salud formaron una valla en los pasillos que recorrió rumbo al quirófano donde serían procurados sus órganos, que darán vida y esperanza a otras personas.
Alfonso Piñón, de 42 años, siempre fue conocido por su espíritu altruista y su dedicación tanto en su labor policial como en su vida personal, y su deseo era ser un “héroe sin capa” por lo que sus familiares quieren que sea recordado de esa forma.
En vida era frecuente que acudiera a donar sangre, y era su deseo que al morir también se hiciera lo mismo con sus órganos, decisión que respetaron sus seres queridos, entre los que le sobreviven 2 hijos.




