Pinos, la tierra del mezcal y de la tuna se convirtió en el cuarto Pueblo Mágico de la entidad, después de Jerez, el Teúl de González Ortega y Sombrerete.
Las calles angostas, empinadas y serpenteadas de la pintoresca cabecera municipal se llenaron de magia y de vida cuando los pobladores salieron de sus casas y escuelas para dar la bienvenida a Gloria Guevara Manzo, secretaria de Turismo del Gobierno Federal y al gobernador Miguel Alonso Reyes.
La ceremonia de entrega del nombramiento se realizó en el Jardín Hidalgo, donde Gloria Guevara manifestó que el reconocimiento es además para el trabajo, paciencia y perseverancia del pueblo de Pinos, que se inscribió en la lista de 65 municipios que tienen dicho nombramiento en todo el país.
También a ese empeño se debe que la entidad haya logrado un cumplimiento del 100 por ciento en los distintos aspectos del Acuerdo Nacional por el Turismo, y que este año se hayan invertido para esta área cerca de 84 millones de pesos, de los cuales alrededor de 15 correspondieron a Pinos.
La funcionaria federal recordó que el significado de Pueblo Mágico está especialmente relacionado a la renovación del sentido de pertenencia y orgullo, así como a la tarea de impulsar nuevos proyectos que se traduzcan en generación de empleos y mejora calidad de vida de todos sus habitantes.
Indiscutibles méritos históricos y culturales: gobernador
Miguel Alonso Reyes, a su vez, señaló que la gente de Pinos se encuentra lista para recibir a los turistas de México y del extranjero, preparándose para mejorar los servicios de alimentación y hospedaje.
Mencionó que Zacatecas es una entidad de enorme riqueza patrimonial y cultural, y reiteró su voluntad de trabajar para colocarlo como un referente turístico de México y el mundo.
En la ceremonia se tomó protesta a los integrantes del Comité Pro Pueblo Mágico de Pinos, que encabeza Luz María Escalante Acosta.
El alcalde Gustavo Uribe Góngora se sumó a este compromiso, y aseguró que solo a través del trabajo conjunto entre autoridades y sociedad será posible dar cumplimiento a los lineamientos del programa federal.
La devoción y orgullo que los pinenses sienten por su tierra tomó forma en la voz de la niña María José Alvarado Rojas, quien emocionó a los presentes con la declamación de la poesía «Mi Pinos».
El nombramiento representa para el municipio de Pinos recursos para infraestructura, capacitación, mejoramiento de imagen urbana y promoción, entre otros.
Comparte su riqueza gastronómica
Recobrando el esplendor de antaño, la plaza principal se lleno de música, trajes típicos, alfarería, mezcal y deliciosa comida tradicional.
De esta forma los invitados a presenciar la entrega de la distinción se llevaron una probadita de los méritos históricos y culturales por los cuales, después de un arduo trabajo, Pinos alcanzó el reconocimiento de la Federación como uno de los lugares emblemáticos del país.
Entre las recomendaciones de platillos para degustar, el restaurantero Julián Ibarra invitó a probar el conejo en pipián o en asado de boda, así como ricos caldos de víbora y de borrego o el pozole de patita de puerco.
Por esta región también son muy concurridos los lugares que preparan atole de masa de maíz, barbacoa o “birria podrida”, gorditas de horno, mezcal de membrillo, nopalitos, pan de nopal y queso de tuna.
La gente hospitalaria, trabajadora y sincera de Pinos está orgullosa con la denominación de Pueblo mágico y espera a sus visitantes con los brazos abiertos.
Al evento acudieron los alcaldes de los otros 3 pueblos mágicos de Zacatecas, Eduardo López Mireles, de Jerez; Marco Antonio Rivas Flores, de Teúl de González Ortega, y Daniel Solís, de Sombrerete, así como los de Pánfilo Natera, Tepechitlán, Villa Hidalgo, Loreto y Noria de Ángeles.
También estuvieron la diputada local María Isabel Trujillo Meza; Pedro Inguanzo González, secretario de Turismo estatal, Gustavo Salinas Íñiguez, director del Instituto Zacatecano de Cultura, y Luis Alfonso Lugo Platt, subsecretario de Operación Turística de la Secretaría de Turismo.
Otros invitados especiales fueron Blanca Juárez Mora, alcaldesa de Huasca Ocampo, Hidalgo, el primer Pueblo Mágico de México, y José María Muñoz Bonilla, delegado del centro estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



