Un incendio que inició alrededor de las 4 de la tarde de este martes consumió las bodegas y el área administrativa de la dependencia federal que tenía sus oficinas centrales en la ciudad de Zacatecas. Además de bienes inmuebles, se quemaron documentos y computadoras con información importante y comprometedora.
El siniestro ocurrió mientras un grupo de productores agrícolas mantenía un bloqueo en la carretera federal 45, en la salida a Fresnillo, a quienes las autoridades culparon del desastre por presuntamente realizar, como parte de su protesta, una quema de llantas en el patio de maniobras de las instalaciones gubernamentales, la cual se habría salido de control.
Las llamas consumieron la totalidad las oficinas centrales de Alimentación para el Bienestar, anteriormente llamada Secretaría de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), en donde se realizaba la manifestación.
Rodrigo Reyes Mugüerza, secretario General de Gobierno, vinculó directamente el incendio en la dependencia con la quema realizada por manifestantes inconformes -específicamente provenientes de Fresnillo-, quienes exigen mayores apoyos económicos para el campo del estado de Zacatecas y legalidad en el funcionamiento de los centros de acopio de frijol.
La destrucción del inmueble representa la desaparición física de archivos y servidores de red vinculados al desfalco de casi 20 mil millones de pesos, cifra que supera históricamente el escándalo nacional de la denominada Estafa Maestra y a otros relacionados con desfalcos de dependencias.
El desvío multimillonario de Segalmex ocurrió durante el periodo en que Ignacio Ovalle Fernández fue su director.
Las autoridades estatales solicitaron la intervención de la Fiscalía General de la República para deslindar responsabilidades penales contra quienes resulten responsables de vulnerar el patrimonio público.

El Gobierno de México informó mediante un comunicado oficial que «se actuará con firmeza y por la vía institucional» para garantizar que la quema de la dependencia federal no quede impune.
Indicó que en las bodegas se resguardaban alimentos del Programa de Abasto Rural, destinados a las regiones más necesitadas del estado, con un valor de venta superior a 6 millones de pesos.
Para contener el incendio se requirió del apoyo de bomberos de municipios cercanos como Guadalupe, Calera, Jerez, Fresnillo y Morelos e incluso del grupo Ares, de Colotlán, Jalisco, que se sumaron a sus compañeros de la capital y de la Coordinación Estatal de Protección Civil.

También participaron elementos del Ejército y la Guardia Nacional para que, en conjunto y bajo un esquema de mando unificado, a las 11 de la noche se reportara un avance del 85% en la sofocación de las llamas.
Aunque no se registraron pérdidas humanas ni lesionados, en el lugar estuvieron paramédicos de la Red de Emergencias Médicas de Zacatecas (Remeza) y la Cruz Roja, alerta ante cualquier incidente.
El principal temor era que el fuego se extendiera a una gasolinera que se encuentra a un costado y provocara una situación de emergencia mayor.







