RÍO GRANDE.- Se presentaron ante el alcalde Mario Alberto Ramírez Rodríguez algunas integrantes del grupo de pepenadores del basurero municipal para quejarse de los empleados del servicio de Limpia del ayuntamiento.
“Los trabajadores que andan en los camiones recolectores de basura, entre sus trayectos, realizan varias paradas y sacan todas las botellas de plástico, los aluminios y hasta el cartón. Ya cuando llegan a dejar la basura al tiradero, a nosotras nada más nos toca bajar la arena”, señalaron las mujeres.
Manifestaron que los trabajadores ya perciben un salario, y que además “el pepenar sobre la basura no es su chamba, es de nosotros”.
Las pepenadoras riograndenses aseguraron que “cuando ya tienen suficiente material, van y lo venden a una empresa en la Curva de los Conde”.
El alcalde señaló que la situación se debería de regular, puesto que si hacen estas actividades, “lo harían en horario de trabajo, con vehículo y gasolina de la presidencia”.
Canalizó la situación a Luis García Molina, subdirector de Obras y Servicios Públicos, así como a Jesús Zapata Hernández, titular del Departamento de Limpia, para darle solución al conflicto.
García Molina aclaró que las autoridades del gobierno municipal no tienen compromiso con las personas que están laborando en el relleno sanitario, pues no son sus patrones.
Reconoció que en 3 ocasiones se dio la situación por la que acusan a los trabajadores, de manera esporádica, pero se les llamó la atención para evitar que se utilizara el tiempo y vehículo de la presidencia municipal “y no se ha repetido, fue controlada inmediatamente”, aseguró.
Zapata Hernández, a su vez, dijo que en los 3 casos, los trabajadores que llegaban a la empresa de Los Conde lo hacían porque estaban en su recorrido, pero no iban especialmente a eso.
Agregó que “todo está controlado y cada quién realiza su trabajo», además de que los pepenadores no pueden ponerles condiciones.
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