Pepe Aguilar ofreció un concierto en la plaza de Armas de Zacatecas, escenario que consideró uno de los más hermosos donde ha tenido la oportunidad de tocar, por lo que dio las gracias y expresó que era “una chulada estar en mi tierra”.
En el marco de los festejos del Centenario de la Toma de Zacatecas se presentó el cantante zacatecano, previamente estuvieron con un programa de canciones con motivos revolucionarios Tania Libertad, Eugenia León y Guadalupe Pineda.

Pepe Aguilar dijo que el concierto estaba considerado para ser de una hora, pero que estaría más tiempo y tuvo que hacer espacios entre algunas melodías para que sus músicos e ingenieros de sonido prepararan sobre la marcha el espectáculo; al final duró casi 2 horas.
De su abanico de éxitos cantó “Por mujeres como tú”, “Prometiste”, “Me vas a extrañar”, “Perdóname” y “Me estoy acostumbrando a ti”, pero también ensayó un par de composiciones de canciones en memoria de los héroes de la Revolución.
La familia Aguilar se hizo presente en el escenario cuando subió el hijo del cantante, Leonardo Aguilar, quien tocó un par de melodías para luego darle paso a su hermana de 10 años Ángela; ambos demostraron con sus voces el talento de su linaje.
La madre de Pepe Aguilar, Flor Silvestre, también pisó el escenario para que las 3 generaciones de la familia se hicieran presentes.
El exitoso cantante agradeció al gobernador Miguel Alonso Reyes la invitación para presentarse, así como también que en el Primer Festival del Corrido haya sido en homenaje a su padre, de quien tocó “Un puño de tierra” y “Tristes recuerdos”.
Los aplausos y aclamaciones no paraban del numeroso público que acudió, el cual no solo llenó la plaza de Armas, sino también la avenida Hidalgo hasta el mercado González Ortega, para lo cual se dispuso de una pantalla gigante.
Pepe Aguilar se mostró entusiasmado de tocar en su tierra natal, y con el ánimo de regresar para la feria en septiembre pidió al público que le expresaran su sentir al gobernador por no estar incluido en el programa, la respuesta fue un grito de presión para que acudiera.
El cantante zacatecano fue profeta en su tierra: puso a la gente a bailar, a reírse de sus bromas, miles de voces corearon sus melodías lo mismo románticas con mariachi, que con banda o cercanas al pop.
Se entregó a sus paisanos que lo recibieron y despidieron con ovaciones.


FOTOS: LEONARDO MORENO



