El secretario general del Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (Spauaz), Antonio Guzmán Fernández, confirmó que este viernes 27 se suspenderán labores debido a que no se han cumplido los compromisos firmados al momento de conjurar la huelga a la que habían emplazado.
“El sector más estratégico de la Universidad no está siendo atendido con seriedad”, sentenció el dirigente sindical, quien recordó que de manera responsable los docentes decidieron no ir a la huelga por “un margen muy pequeño”.
Explicó que hay un sentimiento de inconformidad y de incertidumbre entre el personal académico con todo lo que se ha desatado en la Universidad en torno a los despidos, y en ese sentido, uno de los puntos importantes del conjuro de huelga era la entrega de cargas de trabajo del próximo semestre, para darle seguridad a los maestros de que no serán “cortados, rescindidos”.
“En el convenio de desistimiento que firmamos el 11 de septiembre, quedaron ellos formalmente de entregarnos las cargas de trabajo para el día 23”, responsabilidad que correspondía al rector Armando Silva Cháirez, a las autoridades universitarias y a los directores, lo que no se cumplió.
Antonio Guzmán consideró que hay un desdén al sector más importante de la universidad, al sector sustantivo, y fue hasta este martes, cuando se envió un oficio, cuando los directores empezaron a tomar acciones. Sin embargo, consideró que con lo que se ha avanzado para cumplir la demanda, no es suficiente para satisfacer lo que planteó la coordinadora de delegados
“Allí sí veo que a lo mejor hay una voluntad del rector para resolver este caso, pero realmente de quien depende mucho esto es de los directores y creo que ahí no cumplen su papel, y es un tema que se ha convertido de vital importancia por todo este clima de incertidumbre”, señaló.
A casi un mes de que el rector presentó su renuncia y que no se la aceptaron, el líder sindical observó que queda un tema pendiente “muy sentido por todos, que tiene que ver con el adeudo a la seguridad social, veo que se están complicando algunas situaciones”.
Consideró que se tiene que convocar a la comunidad universitaria para replantear todo, porque no hay un respeto a las leyes, en este caso el contrato colectivo de trabajo.
Como organización sindical, dijo, lo único que les queda es defender los derechos de los profesores y su fuente de empleo, sobre todo con las reformas estructurales que se plantean a nivel nacional. Lo que resta, dijo, “es defender lo que nos queda, ya ni pedimos más, ya lo que queremos es que respeten”.
Respecto a si no hay otra forma de presionar, que no sea afectando a la población estudiantil, expuso que de parte del Spauaz se han tomado medidas muy prudentes, pero “no nos dejan de otra, porque lo que estamos viendo es que no toman con seriedad al sindicato”.
Se comprometió, sin embargo, a que como docentes cumplirán en tiempo y forma los programas académicos, quizá acortando las fechas de exámenes para concluir lo que está establecido.
En un comunicado la coordinadora de delegados del Stuaz, “bajo el clima de incertidumbre laboral y financiera que habíamos advertido y frente al canibalismo político que se vive hoy en día al interior de la UAZ, emite su postura en los siguientes términos:
- Las acciones que se emprenderán a partir del 27 de septiembre se legitiman con la postura prudente y respetuosa del Spauaz en los últimos días hacia la Universidad y la sociedad zacatecana.
- Se deslinda del convenio de conjuración de huelga firmado por el Rector con el Stuaz ya que representa una clara intervención en los asuntos que competen exclusivamente a nuestro sindicato.
- Abanderamos con el paro de labores la defensa irrestricta del CCT UAZ-Spauaz.
- Reivindicamos la dignificación del personal académico, en particular el respeto a los derechos adquiridos de los grupos laborales de Técnicos Académicos, Académicos Profesionales y Auxiliares de Investigación.
- En la defensa de la seguridad social de nuestros agremiados no daremos marcha atrás.
- Responsabilizamos al Rector de nuestra máxima Casa de estudios de las consecuencias a que pudiera llegar la confrontación estéril de los sindicatos universitarios y sus agremiados
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