En el municipio la presencia de sujetos armados y los repetidos tiroteos entre bandas antagónicas del crimen organizado tienen «con el Jesús en la boca» a sus habitantes, quienes optan por esconderse para no ser víctima del fuego cruzado.
Una vez más la cabecera municipal fue el escenario de un enfrentamiento este domingo en el que integrantes de una célula delictiva agredieron a balazos a la Policía Estatal Preventiva (PEP) en la colonia Fernando Pámanes Escobedo.
En la refriega, los delincuentes se dieron a la fuga con rumbo a la carretera federal número 45, cuando eran seguidos por la corporación estatal que minutos después solicitó la presencia de refuerzos.
Al reporte acudió personal de la Unidad Regional de Seguridad (Unirse) Las Arsinas, por lo que de inmediato se desplegó un operativo para dar con el paradero de los presuntos agresores.
Los gatilleros viajaban a bordo de un automóvil Grand Marquis, además de una Suburban y otra unidad de color negro pero no fueron ser detenidos por las autoridades.
La gente ve, escucha y calla
La presencia de hombres armados en la cabecera municipal se ha reportado, pero éstos siguen apoderándose de las calles, colonias y comunidades sin que las autoridades intervengan.
«Uno para qué anda diciendo, no vaya a ser la de malas y me toque a mí por andar hablando de más», dijo un habitante de Ojocaliente, quien pidió el anonimato por temor a represalias.
Los habitantes de Ojocaliente han tenido que acostumbrarse a la presencia de sujetos armados paseándose y merodeando por sus calles. «La gente nomás ve, escucha y calla aunque después anden ‘cuchiqueando’ con sus vecinos, familiares y amigos, sin que llegue a los oídos de los malos, pues todos los conocemos y nos conocen”.
Se han acostumbrado incluso a los enfrentamientos armados como los que han ocurrido desde hace meses a pesar de que no quieren vivir así y piden la presencia de las autoridades federales y del Ejército.
«Nomás se escuchan disparos y mejor a la casa, pa’ qué exponerse dioquis», mencionó el entrevistado.
Antecedentes Desde meses atrás el municipio ha sido el centro de múltiples enfrentamientos y hechos delictivos entre grupos rivales del crimen organizado.
Uno de los primeros incidentes en la cabecera municipal fue un enfrentamiento y persecución entre presuntos delincuentes de bandas antagónicas, el cual sucedió el pasado 2 de septiembre a las 7:30 de la tarde.
Al día siguiente, el procurador general de Justicia del Estado (PGJE), Arturo Nahle García, informó que el tiroteo comenzó en la salida hacia Ojocaliente y se extendió con una persecución entre grupos delincuenciales hasta el municipio de Pánfilo Natera, donde además fueron heridos 2 policías municipales.
Balaceras constantes
En esa ocasión la actividad en el municipio se paralizó, los comercios comenzaron a cerrar y la gente se escondió en sus casas luego de escucharse las detonaciones de arma de fuego.
Semanas antes se realizó el hallazgo de una bolsa con restos humano en la colonia Real Bastidas, cerca del fraccionamiento Mezquital, y un día después se localizó a una persona partida en 3 en la comunidad de Nuevo Mundo.
El secretario de Seguridad Pública (SSP), Jesús Pinto Ortiz, ha declarado en anteriores entrevistas que estos sucesos se deben al ajuste de cuentas entre bandas contrarias de la delincuencia organizada.
En una declaración del pasado 15 de octubre informó que una de las regiones que padece este fenómeno de inseguridad con mayor frecuencia es el sureste zacatecano, los municipios de Pánfilo Natera, Noria de Ángeles, Villa Hidalgo y Ojocaliente.
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