El volumen alto provoca pérdida de audición de manera prematura, informó la especialista adscrita al Servicio de Audiología y Otoneurología de la Consulta Externa del Centro Médico Nacional «La Raza» del IMSS, Laura Alejandra Villanueva Padrón.
Los primeros síntomas relacionados con la sordera aparecen después de los 50 años de edad en personas que escuchan música con volumen alto; el desgaste auditivo comienza a los 40 años.
El límite del volumen para evitar secuelas en los oídos es de 90 decibeles, pero quienes utilizan los audífonos al máximo de potencia de manera continua por más de una hora aceleran los daños.
La aparición intermitente de un zumbido en uno o ambos oídos, así como la dificultad para entender o identificar palabras en una conversación, son las primeras manifestaciones de pérdida progresiva de la audición.
Para la detección temprana y oportuna de la sordera, la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social recomendó a los derechohabientes acudir a su Unidad de Medicina Familiar a fin de ser valorados con audiómetros y equipos de emisiones otoacústicas.
Quienes trabajan en empresas de atención a clientes y utilizan la diadema o audífonos completos, operadores de maquinaria pesada y músicos, están expuestos a los altos decibeles y corren el riesgo de sufrir sordera si no usan dispositivos que filtren y reduzcan el sonido ambiental.
El ruido destruye las células nerviosas (ciliadas) encargadas de la audición y el daño es irreversible. Es necesario utilizar prótesis auditivas y medicamentos oxigenantes y vitamínicos que coadyuven a una mejor calidad para escuchar, aunque la función auditiva nunca se va a recuperar al 100 por ciento.
FOTO: ARCHIVO




