El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Carlos Javier Cabrero Romero, ofició una misa en la que brindó un mensaje de paz, amor y reflexión a los internos del Centro de Readaptación Social (Cereso) Varonil de Cieneguillas.
Directivos y personal del penal recibieron al obispo y al sacerdote Gerardo Mazzoco, a quienes acompañaron hasta la capilla del reclusorio donde los aguardaban los internos para iniciar la Eucaristía.
Carlos Cabrero los invitó a reflexionar sobre el proyecto de Dios en la vida de cada uno de ellos.
Exhortó a los internos a permitir que Jesucristo nazca en cada uno de sus corazones y que se manifieste en cada uno de ellos a través de la paz, el perdón y la reconciliación, ya que ésa es la esencia de la Navidad.
El obispo recordó que para Dios no hay barreras, lo único que hay es amor y perdón; ése es su mensaje porque solo a través de Jesús todos los hombres serán bendecidos, enfatizó.
Con estas palabras de aliento invitó a los internos a permitir que en sus corazones crezca el fruto de la gratitud y celebren dignamente el nacimiento de Jesús. Antes de retirarse los bendijo y les deseó una Feliz Navidad y Año Nuevo.
En misa estuvieron presentes Ricardo Ramírez Díaz, director de Prevención y Reinserción Social; Fabiola Quiroz Zárate y María Guadalupe Esquivel Trinidad, directora y subdirectora del penal varonil de Cieneguillas, además de personal administrativo, policías penitenciarios y familiares de los internos.
FOTOS: CORTESÍA



