El obispo Sigifredo Noriega Barceló celebró la Misa Crismal, con la que inició la etapa de recogimiento propia de la Semana Santa, a la que asistió el gobernador Miguel Alonso Reyes.
“Hemos sido sorprendidos por la renuncia del Papa Benedicto, también fuimos movidos, conmovidos y alegrados por el Papa Francisco”, dijo Noriega Barceló, por lo que llamó a los sacerdotes a entrar sin miedo y de buena gana a la renovación de la Iglesia Católica.
Los clérigos que componen las 6 zonas pastorales en las que está dividido el estado llegaron en peregrinación desde templo de Santo Domingo a Catedral, donde eran aguardados por un gran número de fieles.
Después de la homilía, el obispo recordó a los sacerdotes: “Somos ungidos y no dejamos de ser de barro”, refiriéndose a la debilidad humana que pudieran sentir ante “el cambio maduro de la Iglesia” que se avecina ante un mundo globalizado de antivalores que le apuesta a la cultura de la muerte al mercantilizar casi todo.
“No tengamos miedo a cambiar actitudes, a emprender nuevos caminos con sus respectivas tareas. ¡Lancémonos!», dijo a los religiosos, a quienes invitó a participar de manera activa y comprometida «en todas las instancias y en todos los niveles».
En su mensaje, llamó a la pastoral a actuar como una verdadera comunidad, sin hacer grupos aparte: “Nunca solos ni a solas ¡Solos no la hacemos!”, expresó.
Mencionó que alguna vez se le “escandalizaron algunos padres”, porque pidió distinguir lo esencial de lo que no lo es, ya que a veces, para facilitar el Evangelio se ponen tantos requisitos a la gente que «desaniman a los cercanos y corren más lejos todavía los alejados».
Antes de la comunión, los sacerdotes renovaron las promesas del día de su ordenación.
Enseguida el obispo consagró el Santo Crisma y bendijo los oleos, con los que se ungirá a los recién bautizados, a los que pidan ser confirmados, a los enfermos y a los que serán ordenados como sacerdotes.
En el acto litúrgico también estuvo el director de Asuntos Religiosos del gobierno estatal, Gerardo Luna Tumoine.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



