Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, sostuvieron una histórica reunión en el marco de la Cumbre de las Américas, en Panamá, la cual transcurrió “en un ambiente respetuoso y constructivo”.
Durante el encuentro de 2 horas, en el Centro de Convenciones Atlapa, los mandatarios abordaron temas relacionados con el proceso para el restablecimiento de relaciones diplomáticas, indicó en rueda de prensa el canciller cubano Bruno Rodríguez.
Tras el encuentro presidencial “un resultado es que ambos países conocemos mejor nuestros intereses y los límites de nuestras diferencias, que podemos respetar nuestras diferencias”, dijo Rodríguez.
Otros temas evaluados fueron las posibilidades de cooperación y los pasos para normalizar las relaciones, entre ellos el levantamiento del embargo, un tema de vital importancia para la isla caribeña, apuntó.
Ambos presidentes analizaron los avances en el proceso de negociación iniciado el 17 de diciembre pasado para la normalización de las relaciones bilaterales, indicó Rodríguez.
“Coincidieron en la importancia de continuar trabajando con el objetivo de conformar el contexto apropiado para proceder a restablecer las relaciones diplomáticas y abrir embajadas en los respectivos países”, señaló Rodríguez.
Para Cuba es importante que los pasos a seguir en este proceso incluyan la eliminación de la isla de la lista de países considerados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo internacional.
Además se deben restablecer los servicios bancarios a la oficina de negocios de Cuba en Washington.
En una posterior etapa, que Rodríguez consideró “larga y compleja”, deberá ocurrir el fin del embargo económico y la terminación de la ocupación de Guantánamo, según las expectativas cubanas.
Ambos mandatarios se reunieron luego de finalizar la primera sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas y después de ser tomada la foto oficial de los participantes de las 35 naciones del continente.



