El arzobispo Josef Michalik, jefe Episcopado de Varsovia, habló en días pasados sobre los religiosos pedófilos y sugirió que los comportamientos equivocados o abusos sexuales se producen cuando el niño proviene de una familia disfuncional y busca afecto. Tras la polémica se disculpó.
El obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barcelo, opinó al respecto que desgraciadamente hubo una afirmación en ese sentido pero que se dio en el contexto de que se tiene que hacer algo al respecto.
“¿A un niño se le puede culpar? Yo creo que no, es mi posición personal”, acotó.
Manifestó que hay adultos victimarios en todas las esferas de la sociedad, sin embargo la problemática se hace más visible en el ámbito de la religión Católica. “Es un problema que desgraciadamente ha pegado mucho”, señaló.
Aseguró que la Iglesia ha puesto cartas en el asunto y le ha apostado a la prevención y atención de las víctimas, además de que se han aprobado ciertos protocolos para saber qué hacer en estos casos, ya que se trata de un fenómeno muy complejo que requiere la participación de todos.
“También es cuestión de educación, en la formación de los ministros, tanto hombres como mujeres, en el cuidado en las mismas escuelas, en la formación del propio personal”, dijo.
Sin educación integral no hay futuro para el pueblo, recalcó el obispo Sigifredo Noriega Barceló, quien manifestó que hay una crisis de valores y una indiferencia “aplastante” que no deja a la sociedad civil organizarse para hacer el bien.
Noriega Barceló consideró que gran parte de la crisis en la educación es que desde el poder se pugna por valores de tipo material “pero hemos descuidado los valores humanos, los valores del espíritu que es donde entran los valores familiares, religiosos y morales”.
Advirtió que cuando hay confusión, descuidos, indiferencia y desdén en los distintos ámbitos, pero que también “hay inquietudes y no podemos dejar que la indiferencia nos aplaste. Aquí tenemos mucho por qué avanzar como sociedad civil que se organice”, comentó.
Cuestionó cómo es posible que la “gente malosa” se organice y los que “nos consideramos más o menos buenos no nos organicemos para el bien”.
En referencia al 68 aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la reciente visita a Zacatecas del Cuerpo Diplomático Acreditado en México, mencionó que lo que más le impresionó fue la frase de que “ninguna guerra es buena”.
Recordó que la ONU nació al terminar la Segunda Guerra Mundial y ahora la guerra que hay que librar es contra la pobreza y la marginación: “todo lo que margine al ser humano todo lo que le lleve a no crecer, a no desarrollarse, tenemos que hacerle frente”.
El obispo dijo que él no podría afirmar que hay estados fallidos, sino problemas derivados de la corrupción que retrasan el crecimiento y desarrollo de los pueblos.
Enfatizó que fue muy fácil declarar la guerra en Siria aunque por fortuna se ha logrado contener el uso de las armas, pero “que difícil declarar una jornada de la paz. No solo debemos evitar la guerra sino promover la paz, la justicia y el desarrollo a través de proyectos y programas concretos”.
FOTO: IRMA MENCHACA



