En gira por Jerez, el candidato a diputado federal por la Alianza PRD-PT, Antonio Mejía Haro ante cientos de simpatizantes de la colonia San Isidro dijo que México vive una de sus peores crisis de las últimas décadas.
El crecimiento económico apenas alcanzó en el 2014 el 2 por ciento, la pobreza abarca a 60 millones de mexicanos, el hambre y la miseria la padecen 25 millones de personas, dijo.
Añadió que el desempleo es creciente por el decrecimiento de la inversión, mientras que la corrupción y la impunidad han crecido de manera exponencial en todas las esferas públicas.
Toño Mejía expuso que la dependencia agroalimentaria es de un 48 por ciento debido a políticas agropecuarias equivocadas que favorecen más las importaciones de alimentos en demérito de la producción nacional.
La credibilidad internacional en el país hoy es cuestionada por la inseguridad y la transgresión de los derechos humanos, advirtió el candidato.
Bajo ese contexto, Mejía Haro dijo que es necesario dar un “golpe de timón” para lograr un cambio verdadero.
De ahí la importancia de que lleguen diputados de la izquierda del PRD y del PT para que sean contrapeso e impidan los excesos del presidente de la República y de los legisladores del PRI y PAN, expresó.
Aseguró que éstos han legislado en contra del pueblo con reformas mal llamadas estructurales como fueron la educativa, energética, laboral, telecomunicaciones, entre otras, las cuales son regresivas y no benefician a la gente.
El candidato de la Alianza PRD-PT advirtió a los jerezanos que es impostergable cambiar el modelo económico neoliberal adoptado desde los años ochenta por los gobiernos priistas y panistas, que resultó ser una verdadera fábrica de pobres.
Hay que cambiarlo por un modelo económico nacionalista que impulse la planta productiva nacional y no a las trasnacionales, que impulse a la pequeña y mediana empresa y al campo mexicano, un modelo con crecimiento económico y con bienestar social, indicó.
Mejía Haro señaló que es necesario hacer una reingeniería del presupuesto de egresos de la federación, para fortalecer los sectores productivos generadores de empleo y el desarrollo social en materia de educación, salud, vivienda y deporte.
Para ello se necesita de diputados y senadores que hagan valer la independencia del Poder Legislativo respecto al Ejecutivo, de legisladores federales nacionalistas que al votar las leyes piensen en México en el beneficio de la gente, que dejen a un lado los intereses personales, partidarios o externos, concluyó.




