Invitada por la asociación civil de Comunidades de Emprendedores Sociales (CREA), este sábado Denise Dresser impartió en el auditorio del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), la conferencia magistral ‘La Mujer en México: Lo que falta por hacer’.
Durante hora y media la reconocida académica, columnista, escritora y politóloga expuso su punto de vista sobre la realidad que enfrentan las mujeres mexicanas.
En tono apasionado y ante una audiencia diversa la ponente habló del país que las mujeres contribuyen a crear, este aspecto exaltó la influencia del género femenino en los ámbitos académico, empresarial, gubernamental y personal.
Sin embargo en su estilo analítico y crítico reflejó la indignación que siente ante la ausencia de un estado de derecho que proteja a las mujeres cuando se enfrentan a la injusticia, la discriminación y los contragolpes que reciben cuando exigen el pleno reconocimiento a sus garantías.
Problemas frecuentes de las mexicanas
Dresser manifestó que en México ser mujer implica entre otras cosas todavía luchar por el derecho a serlo, tener 7 años de escolaridad promedio, que trabajar en una maquiladora signifique estar en peligro de muerte y el 30 por ciento de posibilidad de quedar embarazada antes de los 20 años.
“México sigue siendo un país donde se elogia a las mujeres el Día de las Madres pero se les paga mucho menos por trabajar más, sigue siendo un país donde el acoso sexual sólo es penalizado en un manojo de estados, sigue siendo como lo dice Elena Poniatowska un país de culpables”, refirió.
La líder de opinión sostuvo que el Congreso de la Unión, las legislaturas locales, la religión y la mayor parte de los medios de la comunicación son cómplices al guardar un “silencio ominoso” cuando los derechos de las mujeres son cercenados y se les asigna un lugar de segunda categoría.
Dijo que no es poco grave pensar que las mujeres “son algo, no alguien, que puede ser usado y humillado” y por eso se les ve como objetos sin derechos esenciales que la ley no necesita proteger.
“Hay un esfuerzo concertado de regresar a las mujeres a un lugar aceptable, ya sea a la cocina o la casa o la cama o el cabus o el asiento de atrás. A los hombres el empoderamiento de las mujeres no les gusta, a los patriarcas les molesta el cambio en el balance de poder que se está dando poco a poco”, sostuvo.
Existen condiciones para transformar
Dijo que las mujeres de este país parecen haber olvidado el peso de presencia o no saben cómo actuar para derribar esas paredes que les impiden transformar los términos del debate público y marcar una agenda imperativa “para construir un futuro mejor para nuestras hijas”.
Propuso a las mujeres organizarse y movilizarse para recuperar el país que no han arrebatado los políticos y los partidos políticos, “no importa cuánto tiempo tome, ni cuántas batallas se pierdan en el camino esta batalla se va a ganar”.
Luego apuntó a la educación de las mujeres, pues México sigue siendo un país de mujeres pobres, analfabetas, golpeadas, subempleadas, sin representación política real y sin la capacidad de decidir sobre sus propios cuerpos fuera del Distrito Federal.
Recalcó que México va a ser un país distinto y mejor cuando eduque a sus Mujeres, “educar a una niña para que sepa que puede ser Presidente de México, aunque ojala aspire a algo mejor”
FOTOS: JULIA AMADOR



