Con la finalidad de garantizar un saludable regreso a clases a niños y jóvenes del país, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda medidas que coadyuvan a prevenir enfermedades, en el presente y en el futuro, tales como obesidad, deshidratación, problemas ortopédicos e incluso hasta cáncer de piel.
Para comenzar bien el día, antes de acudir a la escuela es indispensable que toda la familia, particularmente los niños, tomen un desayuno completo, explicó Elia Domínguez Sánchez, coordinadora de Programas de Nutrición de la Coordinación de Áreas Médicas del IMSS.
Señaló que el desayuno es una de las comidas más importantes del día, ya que aporta 25% de la energía total para la jornada.
Dijo que se deben dedicar entre 10 minutos y media hora para el desayuno, el cual debe aportar nutrimentos como hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y minerales.
Un desayuno correcto incluye un lácteo como yogur, leche o cualquier otro derivado como el queso, pues aporta calcio, imprescindible para la formación y crecimiento de los huesos.
Asimismo, un cereal, que puede ser pan, galletas o cereales integrales, ricos en vitaminas y minerales, así como una buena fuente de fibra; y una fruta fresca o jugo, cuya ración no sea mayor a un vaso pequeño.
“Si los niños desayunan diario mejoran la capacidad de atención en clases, el estado de salud general, la capacidad de compresión de la lectura y el rendimiento escolar, así como su comportamiento”, mencionó Domínguez Sánchez.
Agregó que “si no desayunan, conlleva a hipoglucemia (baja de azúcar), que interfiere en la capacidad de atención, concentración y memoria”.
Además del desayuno, se debe enviar un lonche saludable. Al momento de prepararlo los padres deben seleccionar los alimentos más adecuados, según la edad del estudiante y estado físico de salud, así como prevenir comprar todo tipo de golosinas.
El lonche adecuado
En el lonche para los niños de preescolar se recomienda un yogur, fruta pequeña (del tamaño del puño de la mano), medio sándwich y agua natural.
Para los de primaria, yogur, fruta, un sándwich y agua natural; el sándwich puede variarse por una torta, huevo, salchicha o jamón, todo preparado en casa. Se debe evitar, en lo posible darles dinero, pues los niños preferirán comprar golosinas en lugar de alimentos sanos.
“En el IMSS los profesionales de la nutrición damos orientación y enseñamos cómo realizar una alimentación saludable en las diferentes etapas de la vida”, mencionó.
Dijo que “controlamos el sobrepeso y obesidad con recomendaciones que se pueden adaptar en la vida diaria, lo importante es dar seguimiento y paciencia en el cambio de hábitos de alimentación”, señaló Domínguez Sánchez.
Agregó que también es importante mantener una hidratación adecuada durante el tiempo en que los niños están clases; ésta debe ser con agua natural, entre cuatro y seis vasos al día, evitar jugos y refrescos.
Uso del calzado correcto
Adrián Rocha Garfias, médico adscrito al Servicio de Ortopedia Pediátrica del Hospital de Ortopedia “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, afirmó que aunque no se exige algún tipo de zapato escolar, se recomienda que el calzado sea de longitud adecuada al tamaño del pie del niño, con tacón rígido, no mayor a 3 centímetros.
También debe ser no flexible para que dé apoyo al talón, amplio en la parte de los dedos y, ya sean tenis o zapatos, se sugiere la media bota para el sostén del talón.
“El zapato de moda con tacón alto, en el caso de las niñas, se puede usar cuando termina la etapa de crecimiento; nuestra recomendación es que mientras están en la escuela se apeguen a las características ya mencionadas. En caso contrario, se provoca deformidad en los pies, particularmente los dedos, lo que lleva a dolor, aparición de callos y juanetes”, mencionó.
Agregó que en el primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social se brinda tratamiento a las molestias o se deriva a la especialidad de ortopedia.
Cultura de fotoprotección
Finalmente, Alejandra Iglesias López, adscrita al Servicio de Dermatología del Hospital General de Zona número 26 del IMSS, señaló que es de gran importancia generar una cultura de la fotoprotección en la infancia, etapa en la que más se expone a las radiaciones solares.
Al no cuidarse del sol dijo que se favorece la aparición de lunares y padecimientos de la piel, incluso el cáncer.
Para evitarlos, dijo, es recomendable que antes de acudir a la escuela se aplique al niño protector solar, ya que las horas de mayor intensidad de las radiaciones son entre las 10 de la mañana a las 4 de la tarde, cuando realizan actividades recreativas y deportivas en las escuelas, y por lo tanto es cuando más se exponen.
Por ello, “es de suma importancia hacerles el hábito de usar protector solar diariamente y no solo cuando se va a la playa”, recalcó.
Lo más recomendable es usar protectores con FPS (factor de protección solar) mayor al 30%, pues entre mayor sea este número, mejor la protección que ofrecen.
En general, los de mejor calidad tienen como factor máximo de protección 50+, pues no existen los que protejan al ciento por ciento.
También se recomienda la protección física, es decir, uso de gorras, sombreros y ropa de colores claros. Es preferible adquirir los protectores solares en farmacias especializadas para asegurar su control de calidad y efectividad, concluyó.
FOTO: CORTESÍA




