El hospital general de la capital y las clínicas de Guadalupe, Fresnillo, Loreto y Río Grande del Issste han reducido la calidad del servicio que se otorga a los derechohabientes por una nueva política laboral, denunció el secretario general del sindicato de trabajadores, Eduardo Reyna Barajas.
Dijo que desde la llegada de Carlos de la Torre Tosca a la delegación del instituto se ha implementado una estrategia de ahorro sin que se conozca el motivo.
Un contingente de médicos, enfermeros y administrativos realizó esta tarde una manifestación por las calles del centro para exigir al gobernador Miguel Alonso Reyes que les dé una audiencia para solicitarle la remoción de delegado por emprender presuntamente una campaña de hostigamiento laboral.
El líder sindical expuso que de 2013 a la fecha se han cerrado áreas médicas como la de Estimulación Temprana, para niños recién nacidos, y la de Geriatría, para los adultos mayores.
Además, la estancia infantil también ha caído en la calidad, ya que antes tenía la certificación y ya la perdió.
Las clínicas de Guadalupe, Río Grande, Fresnillo y Loreto viven un hacinamiento de pacientes por la carencia de recursos económicos para crecer, detalló Eduardo Reyna, quien aseguró que todo se debe a la determinación de Carlos de la Torre.
“Da lástima trabajar” sin puntas nasales, goteadores, con tomas de oxigeno inservibles, ni personal de suplencias, relató, ya que no se quiere pagar a los suplentes del turno de la noche.
Ello ha provocado que en las noches no se cuente con pediatras, médicos internistas, enfermeros y cirujanos, indicó Reyna Barajas.
La manifestación llegó hasta el Congreso del Estado. Esperaban que una comisión de diputados los atendiera pero en ese momento no se encontraba ni uno solo.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



