Nadie está exento de padecer el linfoma, una inflamación que puede ser mortal de los ganglios que nos están defendiendo contra diferentes agentes que entran a nuestro organismo, ya sean infecciosos o químicos.
Regularmente tenemos en nuestro cuerpo, sobre todo alrededor de los vasos sanguíneos, estos pequeños ganglios, pero pueden dejar de hacer su trabajo, mencionó Mario Estrada, médico hematólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Tan solo en el Hospital General 1 del IMSS en Zacatecas se atienden entre 45 y 50 personas originarias de distintas partes de la entidad que están bajo tratamiento por linfoma.
La manifestación principal de la enfermedad es el crecimiento de ganglios que se detecta con la aparición de bolitas en el cuello, axilas o en la ingle.
Se acompaña de fiebre, sudor en la tarde y noche, disminución de peso, dolor de huesos, cansancio, desánimo, pero lo más notable son las bolitas que tienen un crecimiento progresivo.
El linfoma se divide en dos padecimientos conocidos como Enfermedad de Hodgkin y el Linfoma No Hodgkin, que son propias de los ganglios linfáticos.
La diferencia entre uno y otro radica en la evolución que tiene dentro del organismo, y se distinguen entre sí través de una biopsia.
El Linfoma no Hodgkin se considera más agresivo por el rápido crecimiento de la inflamación en el ganglio y también el más frecuente, pues se estima que de cada 4 a 5 casos de este tipo que se registran al mes, solo 1 corresponde a Enfermedad de Hodgkin.
Aunque los factores de riesgo se incrementan en personas con enfermedades crónico-degenerativas, artritis, lupus heritematoso o enfermedades que alteran la inmunidad, nadie está exento de padecerlo.
Detección oportuna, la mejor aliada
El médico subrayó la importancia de hacer un diagnóstico temprano lo que permitirá mayores oportunidades para el paciente.
Cuando se trata de casos agresivos la enfermedad avanza y puede llegar a afectar diferentes partes del organismo, repercutiendo en la calidad de vida de quien lo padece.
Esta enfermedad puede causar la muerte, dijo el especialista, pues hay ocasiones en que el linfoma puede invadir el sistema nervioso central, en la cabeza, y causar una especie de tumor cerebral.
A efecto de garantizar una detección oportuna del padecimiento se realizan pláticas con los médicos generales.
Así, cuando identifiquen bolitas o nódulos y ya dieron antibiótico o antiinflamatorio y no ceden al tratamiento, de inmediato se debe hacer una biopsia “porque a veces llegan pacientes con los que ya se perdieron 2 o 3 meses”.
Diversos tratamientos pueden combatir la enfermedad
El especialista dijo que el IMSS cuenta con todo lo necesario para un tratamiento de linfoma que puede comenzar con las inmunoterapias, en las que por medio de anticuerpos se buscan los ganglios malos y comienzan a destruirlos.
Luego se trata la enfermedad con quimioterapias, que no son tan específicas pero también los destruyen las células afectadas.
Dependiendo de los resultados obtenidos es posible también continuar con radioterapia, según sea el caso.
Estos tratamientos aseguran la curación de la enfermedad hasta en un 75 u 80 por ciento de los pacientes atendidos.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Llinfoma este 15 de septiembre, el IMSS exhorta a todos los derechohabientes a que hagan parte de sus hábitos la revisión médica.
Solo a través de la valoración médica adecuada se pueden detectar padecimientos como éste de una forma oportuna y así determinar el tratamiento médico necesario.



