El Ayuntamiento de Zacatecas, a través del Archivo Histórico del Municipio, editó el libro “El Camposanto del Refugio y el Cólera Morbus en la Ciudad de Zacatecas” (1834-1840), que son una serie de apuntes de la titular de esta área, Angelia Medina Arteaga, y Bruno Eduardo Contreras Hernández.
El libro que consta de 110 páginas y detalla una serie de notas de un proceso judicial que en 1834 le siguió al responsable de la construcción de este panteón y su puesta en operación, destacando el interés del obispo de esa época por someter a su control el lugar, ya que eran tiempos en que la iglesia controlaba mediante el cobro la inhumación de cadáveres.
El desarrollo del proceso da noticia del origen del panteón, ya que para su defensa, el mismo fundador declara cómo y porqué se construyó, apoyando su dicho con algunos documentos, como es el caso de las licencias que le dieron las autoridades para recabar fondos para su construcción.
Asimismo, por las declaraciones se sabe que el panteón constaba de bardas, Iglesia, capillas para sepultar y terreno para inhumar cadáveres.
También señala que el origen de este establecimiento fue debido a la gran mortandad que se presentó en el país y por ende en Zacatecas, por el contagio del cólera morbus, pandemia que finalmente enseñó que por cuestión de salubridad no era conveniente seguir sepultando cadáveres en los atrios, ni en lugares cercanos al poblado.
Los documentos del proceso tienen fecha de 1840, esto es, aproximadamente a cinco años de haber sido construido.
El panteón se localizó en donde actualmente está el fraccionamiento El Mirador, en el lugar que ocupa el edificio de la Policía Preventiva de Zacatecas y el edificio del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Dejó de ser empleado como tal en 1884, para de ahí en adelante ser vendido el terreno a particulares. A su cierre se abrieron los panteones de Herrera y La Purísima.
Para extender el conocimiento de esta obra la titular del Archivo Histórico del Municipio ya distribuyó libros en las bibliotecas del municipio, en algunas universidades y tiene plena disposición para entregarlo a entidades y personas que tengan interés en leerlo y conocer esta página interesante de la historia capitalina.



