El tricolor exigía llevarse también automóviles del PRD con placas del DF
En medio de un enfrentamiento entre priístas y perredistas que duró más de 6 horas, fueron asegurados 11 vehículos con placas de circulación de Coahuila, presuntamente utilizados para favorecer a los candidatos de la Alianza Primero Zacatecas (PRI, PVEM y Panal).
A las 6 de la tarde del viernes 2 de julio, un grupo de perredistas se presentó en una vivienda de la calle Violeta, en el fraccionamiento Geranios, de Guadalupe, en donde se hospedan abogados priístas que vienen a auxiliar en la elección del 4 de julio.
Los perredistas estaban acompañados por elementos de las policías Estatal Preventiva y Ministerial del Estado, pues habían interpuesto una denuncia por el delito de desvío de recursos públicos de otros gobiernos para apoyar al PRI.
Los militantes del sol azteca rodearon el área y poco a poco fueron arribando priístas, entre ellos los dirigentes estatales y diputados, quienes comenzaron a confrontarse.
Raymundo Cárdenas, exdiputado federal por el PRD y quien ahora apoya a Miguel Alonso, candidato a gobernador por la Alianza Primero Zacatecas, denunció que un grupo de perredistas había entrado al inmueble a la fuerza y mientras patrullas de corporaciones estatales permanecían afuera.
A las 7:30 de la noche llegó Héctor Manuel Martínez, agente del Ministerio Público Especializado en Delitos Electorales de la Procuraduría General de Justicia del Estado, para revisar la vivienda y las unidades.
Tras un acuerdo con los priístas, quienes ocuparon los vehículos para evitar que se les “sembraran” pruebas, se determinó que las unidades serían trasladadas a la sede estatal del PRI para su inspección.
El diputado federal por el PRI Roberto Rebollo dijo que se incurría en una ilegalidad, pues no había una orden para asegurar los vehículos; el agente del MP argumentó que debido al alboroto no había condiciones para hacer la averiguación en ese lugar.
Cuando se disponían al traslado, los perredistas se opusieron y se liaron a los golpes con los priístas, pues exigían que los autos se revisaran en el lugar; aseguraban que en uno había dinero y en otro se escondía el subprocurador jurídico de Coahuila, José Yáñez Arreola.
Para evitar que se movieran los vehiculos una camioneta de los perredistas con placas del Distrito Federal obstruyó la calle, para exigir que revisaran las unidades ahí mismo.
Elías Barajas, diputado por Convergencia, gritaba airadamente que abrieran un vehículo gris, donde supuestamente estaba el efectivo, mientras que Francisco Escobedo, del PRI, se negaba rotundamente.
Luego de las agresiones verbales se pasó a los golpes, por lo que tuvieron que intervenir policías estatales.
Los militantes y dirigentes del PRI exigían que se aseguran también al menos cinco vehículos que estaban en el lugar con placas del Distrito Federal, en los que llegaron los miembros del PRD.
Posteriormente arribó Carlos Hernández, subinspector de la Policía Federal, quien llegó al arreglo con las partes en conflicto para que los vehículos fueran trasladados en caravana a la Policía Federal y ahí se hiciera la revisión.
Debido a que trasladarían sólo los vehículos del PRI, el diputado federal Roberto Rebollo obstruyó el paso de la grúa y tuvo que ser retirado a la fuerza por elementos de la Policía Estatal Preventiva, aunque gritaba que tenía fuero y que no lo tocaran.
Luego de este altercado, se convino entre los miembros de ambos partidos que cada unidad sería conducida por un priísta acompañado de policía ministerial hasta las instalaciones del PRI.
A la 1 de la mañana del sábado, en vísperas de la elección, salió la caravana hacia las instalaciones de la Policía Federal resguardada por más de 30 patrullas de corporaciones estatales, así como vehículos particulares de perredistas y priístas.



