Una oleada de decepción e indignación invadió a los seguidores de Lacrimosa tras la repentina cancelación del concierto que la banda alemana tenía programado este domingo, pues la promotora Cantodea Producciones anunció la suspensión del evento de último momento, atribuyéndolo a “causas ajenas a su voluntad”.
En el comunicado la empresa ofreció 2 alternativas para el público afectado: asistir con transporte gratuito al concierto reprogramado en San Luis Potosí o solicitar el reembolso completo del boleto.
Para recuperar su dinero, los asistentes deben enviar su comprobante de compra al correo electrónico cantodeaprods@outlook.com y mailto:cantodeaprods@outlook.com, pero deben pedir el reembolso en un plazo máximo de 72 horas hábiles.
Sin embargo, lejos de calmar los ánimos, este aviso provocó más molestia y desconfianza entre los fans zacatecanos, quienes consideran que la productora actuó con poca seriedad, improvisación y una total falta de respeto hacia el público local.

Cambio de sede en San Luis y cancelación total en Zacatecas
Las críticas aumentaron cuando se supo que, en San Luis Potosí, el concierto de Lacrimosa también sufrió alteraciones, pues fue reprogramado un día antes al evento y cambiado de sede a la Cineteca Alameda, en lugar del Centro de las Artes.
En un video publicado por el vocero de Cantodea, se justificó esta decisión señalando presuntos riesgos climáticos y de seguridad para la producción técnica, argumentando que el escenario anterior era al aire libre.
El anuncio fue confuso y mal recibido, sobre todo porque fue dado unas horas antes y en Zacatecas con el público esperando el concierto.
En Zacatecas no hubo reprogramación ni alternativa presencial. La ciudad fue descartada completamente del itinerario, con la única opción de viajar en autobús pagado por la productora, o por cuenta propia a San Luis Potosí para asistir al evento.
El enojo se multiplicó en redes sociales donde muchos fans acusaron que la verdadera razón de la cancelación en Zacatecas fue que Cantodea Producciones no tuvo las ventas que esperaba y decidió cancelar el concierto, pese a lo cual compradores señalaron que, incluso si solo se hubieran vendido 5 boletos, esas personas merecen el mismo respeto que una sala llena.
Otros asistentes reclamaron que ya habían invertido en hospedaje, transporte y permisos laborales para asistir al evento en Zacatecas, y que no es tan fácil simplemente “trasladarse” a otra ciudad. “¿A poco es como tomar el metro e irte una estación más adelante?”, ironizó un usuario.
En medio de la controversia, hubo críticas como el de la usuaria Claudia de Frankenhausen, quien señaló la falta de planificación: “¿Y por qué los de San Luis no vienen a Zacatecas? ¡Qué mala organización!”
En tono más sarcástico, un comentario dice: “Le pido migajeramente que le paguen el Uber a Lacrimosa que anda aquí cerquita, para que Tilo y Anne vengan a comer taquitos envenenados y den un conciertazo. Porque además de quedarnos sin concierto, tendremos que batallar para que nos regresen el dinero”.

Esta no es la primera vez que Cantodea Producciones es señalada por problemas similares. Durante la gira de Till Lindemann, vocalista de Rammstein, también cancelaron el show en Cancún para moverlo a Guadalajara, afectando a muchas personas que ya habían hecho gastos de viaje.
Asimismo, durante un concierto de Jinjer en San Luis Potosí, hubo quejas por irregularidades: personas con boletos preferentes terminaron ubicadas lejos del escenario, sin respeto por las zonas adquiridas.
Frente a esta acumulación de quejas, muchos consideran que la promotora carece de profesionalismo y que su forma de comunicarse, bloquear críticas y evitar dar la cara agrava más la situación para un reembolso.
El caso ha abierto también un debate sobre la viabilidad de Zacatecas como sede para conciertos de rock y metal. Algunos usuarios recordaron que eventos como Therion y Haggard fueron exitosos en esta ciudad solo porque fueron gratuitos, en temporadas vacacionales y con apoyo institucional, atrayendo público de otros estados.
En cambio, el alto precio del boleto de Lacrimosa, combinado con la difícil situación económica local, pudo ser un factor para que la empresa organizadora buscara un pretexto de cancelación.
La cancelación de este concierto no solo deja una profunda decepción entre los fans, sino que, en ciudades como Zacatecas, si no hay apoyo institucional ni promotoras responsables que garanticen espectáculos de calidad con trato digno al público, pueden cancelar de manera irresponsable.




