Familiares de Noé Rivera Mijares, quien murió atropellado por un camión, propiedad del Colegio de Bachilleres de Miguel Auza, acusaron a la directora de este plantel Juana Alejandra Hernández Ibáñez y a la subdirectora de encubrir al chófer del autobús contra el que se impactó el occiso.
En conferencia de prensa, antes de presentar una queja en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), señalaron que el conductor de la unidad tiene parentesco con la directora.
Noé Rivera perdió la vida el pasado 17 de febrero, frente a las instalaciones del plantel, cuando viajaba en su motocicleta al chocar contra el autobús, aunque al inicio los familiares no pensaron que un tercero tuvo la culpa.
Una persona que fue testigo del accidente contactó a la familia, para darles información en el sentido de que el chofer había tenido la culpa, además observaron que de acuerdo a las imágenes había imprecisiones por las autoridades de cómo había ocurrido.
Con el respaldo de Dahianny Guadalupe Badillo Alba, representante de la Colectiva para la Justicia de la Defensa de los Derechos de los Niños y las Mujeres de Miguel Auza, acudieron a la ciudad de Zacatecas para hacer la denuncia pública y presentar la queja.
Piden que se abra una investigación contra las autoridades que cometieron omisiones, tales como no acordonar el área donde fue el accidente para hacer un correcto peritaje, lo cual favoreció al chófer para deslindarlo de responsabilidades.
Exigen también la destitución de la directora del plantel y la subdirectora, quienes aseguran que el conductor del autobús no tuvo la culpa y dan una explicación de los hechos, cuando no fueron testigos.





