Toda la euforia del off road se concentró este fin de semana en los terrenos del Museo Ecoturístico de Zóquite, donde 35 vehículos participaron en la segunda edición del Desafío 4 x4.
Conductores experimentados o novatos hicieron vibrar de emoción a los espectadores que se dieron cita en la comunidad de Zóquite, Guadalupe, para apreciar el desenvolvimiento de los vehículos de doble tracción.
A pesar de ser un deporte de riesgo, los jeeperos disfrutan la adrenalina de superar obstáculos, atravesar el atascadero y trepar como arañas cerros y barrancas.
En opinión de Fernando Dávila, participante en la carrera, en Zacatecas hay cada vez más aficionados a los jeeps.
“Me parece muy bonito, reúne amigos, reúne familias, es un deporte extremo en el que se combina lo que es la maquina, los vehículos y las personas”, mencionó.
Durante 2 días, las extremas exhibiciones se vieron cobijadas con la asistencia de gente de la comunidad de Zóquite, así como de los municipios de Guadalupe y Zacateca.
Los fondos que se recaudaron a través de la venta de antojitos, bebidas y el propio acceso serán destinados totalmente a la conservación de la zona eco turística.
Aunado a lo anterior, lo que se busca es que los municipios puedan destinar lugares para las personas que les gusta realizar este tipo de actividades al aire libre y así evitar un impacto negativo sobre el medio ambiente sí se hace en el cerro, en cualquier presa o bordo.
En la Carrera Off Road Desafío 4×4 en Guadalupe, la corona se la llevó la participación de los jepeeros.
No se buscó al mejor sino a quien quisiera disfrutar de las aceleraciones y frenadas en situaciones simples o extremas; “el que puede que lo haga y al que no se le ayuda para que pueda hacerlo”, señalaron los organizadores.



FOTOS: LEONARDO MORENO E IRMA MENCHACA




