En el marco del Festival Cultural se llevó a cabo la conferencia en el Centro Unesco Zacatecas en la que fue abordado el tradicional “Incendio de Dolores”, una celebración de Jalisco, estado invitado en esta edición.
Con la explicación y montaje a cargo de Carlos Sandoval Linares, en la conferencia se abordó cada uno de los componentes que conforman el “Incendio de Dolores” así como su historia y trascendencia en Jalisco y su cultura.
El Incendio de Dolores es una antigua costumbre que se realiza año con año durante el Viernes de Dolores o Viernes Santo. Se trata de levantar altares en los cuartos de las casas que tienen ventana a la calle y es aquí donde se venera a Nuestra Señora de los Dolores.
Se le dio el nombre de «incendios» en la época de la colonia y nació por la gran devoción que le tenían a esta Virgen las familias principales, y como éstas no querían mezclarse con los naturales en sus capillas, realizaban altares en sus casas.
En su alrededor ponían macetas con flores y plantas, banderitas de papel picado, trastes de barro y comales; colocaban candelabros con «gruesos cirios de a libra o de a media libra adornados con preciosas filigranas de cera escamada».
Además se colocaban centenares de velas que, cuando se les prendía, era tal la luz que salía de la ventana que alumbraba las oscuras calles (no había luz eléctrica) de una manera que realmente parecía que algo se incendiaba; de aquí el nombre de «los incendios».
En el zaguán o vestíbulo de la casa colocaban una gran mesa con ollas, tinajas y recipientes de aguas frescas, varias botellas de aguardiente y tequila, y un buen número de vasos para que la gente, después de admirar «el incendio», saboreara alguna de estas bebidas. A las que contenían alcohol se les llamaba «toritos», explicó el conferencista.
FOTO: CORTESÍA
Programa del Festival Cultural Zacatecas 2013




