El artista plástico Miguel Ángel Ortiz Bonilla ofreció una charla sobre la interacción, creación, intimidad y entorno de los artistas y sus obras, así como de la experiencia que cada individuo les puede ir otorgando a lo largo de la historia.
“Todas las obras de artes son ideas de un mundo interno y externo que se mezclan en la intimidad de la conciencia espiritual del artista y que se combina en una plática deliciosa con el espectador, creando a su vez un mundo más grande y paralelamente infinito”, expresó en la Casa de la Cultura Jurídica.
De una forma amena, el artista comentó que “el arte no surge de la nada, siempre se construye a partir de lo hecho, de su entorno”.
Agregó que “el arte es una representación del mundo diario y cotidiano con un juego de emociones de parte nuestra y nuestro entorno, a partir de eso podemos decir que una pieza de arte no se crea, si no que transcribe lo que ve, lo que siente, lo que piensa, lo que vive”.
Durante más de una hora hubo una excelente explicación de lo que es la creación artística, la relación con el entorno, su influencia sobre el arte y la percepción sobre una determinada sociedad y su psique colectivo y humano, permeando su mente con ideas y filosofías que pretender hacernos creer cómo debe ser un mundo y la interacción con él.
Al final de la exposición, Ortiz Bonilla dejó un frase del filósofo francés Teilhard de Chardin: “Tejida en una sola y siguiendo un solo y mismo procedimiento, pero guiado de un punto a otro nunca se repite, la trama del universo corresponde a un solo modelo que constituye estructuralmente todo”.
FOTO: CORTESÍA



