Entre los habitantes del recién nombrado Pueblo Mágico no hay mayor preocupación que mantener la paz y la seguridad en este rincón del suereste Zacatecano.
Para Lorenzo Pérez Gallegos lo único que espera del gobierno es que “tome cartas en el asunto para que ya no haya tanta inseguridad en el municipio de Pinos”.
Lo más importante, dijo, es trabajar y no decaer “siempre con la mente en alto para progresar”.
Por su parte, María de Jesús Lara, señaló que ya era hora de que su pueblo fuera reconocido a nivel nacional como Pueblo Mágico “porque realmente se lo merece”.
Añadió que desafortunadamente la inseguridad y la baja en la productividad minera “han pegado” en el número de visitantes, pues “antes llegaban de todo el país pero ya ahora está muy difícil, ya no vienen igual”.
Con el nombramiento como Pueblo Mágico, los pinenses esperan reactivar su economía local y recobrar el esplendor que antaño tenían sus plazas y jardines.
El municipio ha sido escenario de varios enfrentamientos al menos en los últimos 2 años, en los que han participado bandas delictivas, policías federales y estatales, así como el Ejército Mexicano.
La policía municipal protagonizó la nota roja a mediados de 2011, al ser encarcelado un subdirector de policía por presunta posesión de droga y secuestrado un director, además de dejar unos días el lugar sin seguridad al faltar todos los elementos.
En el lugar se han encontrado también “narcomantas” que han dado cuenta de la disputa por el territorio entre el Cártel del Golfo y Los Zetas.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ
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