El mundo del atletismo en Zacatecas se unió en un sentido homenaje para despedir a Gabriel Duarte, su esposa Rocío Parga y su hija Gabrielina Duarte, quienes perdieron la vida en un trágico accidente automovilístico.
La comunidad deportiva, amigos, familiares y corredores que entrenaron con Duarte se dieron cita en el estadio Carlos Vega Villalba para rendir un último adiós en una ceremonia cargada de emotividad, aplausos y recuerdos de una familia que dejó una huella imborrable en el atletismo zacatecano.

El Último Trote: un adiós entre corredores
Desde temprana hora, decenas de atletas y ciudadanos se congregaron en la funeraria Capilla Sixtina, donde iniciaron el recorrido del llamado «Último Trote» en honor a Gabriel, Rocío y Gabrielina.
La caravana de corredores avanzó por el bulevar López Mateos hasta llegar al estadio Carlos Vega Villalba, en un gesto que simbolizó los incontables kilómetros que Gabriel y su hija recorrieron juntos en vida.
A la llegada de los ataúdes al estadio, los presentes rompieron en aplausos y ovaciones, recibiendo a la familia con una emotiva vuelta a la pista, la última de muchas que realizaron juntos.
Sobre los féretros fueron colocadas camisetas del equipo de corredores que Duarte entrenaba, así como los tenis deportivos con los que participaban en las competencias.

Palabras de despedida de la comunidad atlética
Durante la ceremonia, exalumnos, entrenadores y atletas dieron testimonio del legado que Gabriel dejó en Zacatecas, entre ellos, la marchista olímpica Ilse Guerrero expresó con profunda tristeza su agradecimiento a su entrenador:
“No tengo palabras para este momento más que agradecerle a mi gran entrenador. Aquí, en este mismo lugar donde estamos ahora, lo conocí cuando tenía tan solo 2 años y me enseñó para qué era una pista. Él vio en mí el talento de la marcha y me dijo que llegaría lejos. Lo cumplimos juntos. Me duele, pero me quedo con la satisfacción de que me vio llegar a 2 Juegos Olímpicos”.

Por su parte, Gisel Bautista, atleta y amiga cercana de la familia, recordó cómo Duarte formó a generaciones de deportistas, inculcando disciplina, compromiso y amor por el atletismo:
“Llueva, truene o relampaguee, entrenábamos. Él nos enseñó que la constancia nos haría campeones. Su esposa Rocío fue la pieza clave, la parte humana de este equipo, la que nos ayudaba en los momentos difíciles y siempre nos alentaba a seguir”.
Otro de los testimonios más emotivos fue el de un entrenador de atletas con discapacidad visual, quien destacó la labor de Duarte en la inclusión de este sector en el atletismo:
“Gabriel me ayudó a trabajar con ciegos, me apoyó en la formación de guías y siempre estuvo dispuesto a dar lo mejor de sí por sus atletas. Nunca lo olvidaré”.

Un legado que continuará
Felipe Méndez Rodríguez, encargado del Instituto de Cultura Física y Deporte de Zacatecas (Incufidez), anunció que el gobernador David Monreal Ávila aprobó la realización de un serial de carreras en honor a Gabriel Duarte y su familia, el cual el año pasado se llamó de la Paz y este del Bienestar
Además, la última competencia del evento llevará su nombre como reconocimiento a su labor y trayectoria en el atletismo zacatecano.
Asimismo, se destacó que una ilustración que circuló en redes sociales en memoria de la familia Duarte Parga será plasmada en las camisetas de los corredores que participen en este serial, como un símbolo de su legado en el deporte.

El homenaje culminó con un aplauso prolongado y el compromiso de la comunidad atlética de continuar con el ejemplo de esfuerzo, entrega y pasión por el atletismo que Gabriel Duarte inculcó en tantas generaciones.
Su nombre quedará grabado en la historia del deporte zacatecano, no solo como un gran entrenador, sino como un hombre que vivió y corrió con el corazón, en especial cuando llevaba a su hija con discapacidad a diferentes competencias y cuyas imágenes se hicieron memorables.
























