Minutos antes del medio día, un fuerte olor a gas LP inundó las calles Justo Sierra y Arroyo de la Plata, en el centro de la capital zacatecana producto de una fuga de un tanque estacionario.
Vecinos de la calle Víctor Rosales fueron los primeros en desviar el tráfico, ya que la fuga los alertó sobre la posibilidad de que se derivara en una explosión.
Elementos de la Dirección de Transporte, Tránsito y Vialidad se encargaron de acordonar el área mientras personal de Protección Civil estatal controlaba la situación.
El tanque estacionario pertenece a un local de venta de tacos «envenenados» a la salida de la calle Arroyo de la Plata.
De acuerdo con autoridades, los repartidores de gas sobrecargaron el tanque y una de las válvulas cedió ante la presión del combustible.




