Penumbra, un clima frió, voces que hacen temblar y un día muy significativo como es el 2 de noviembre, crearon un ambiente tenebroso, propio para contar historias que mediante el arte de la palabra.
Para esta fecha especial, en lo que fue la primera función de gala del Quinto Festival Internacional Narración Oral, se presentó Juan Carlos Pinto, de Zacatecas, y Laura Casillas, de Guanajuato, con su función “De brujas y encantos”.
Posteriormente, Rosa Martha Sánchez, de Nuevo León, dio su espectáculo unipersonal “Historias de muertos y santos”, y el argentino Claudio Ledesma, “Sangre Fría”.
La cita fue en la nave del museo Rafael Coronel, donde la luz tenue creó un ambiente más tenebroso.
La velada inició con el zacatecano Juan Carlos Pinto, de la Compañía Estatal de Narración Oral, con dos breves historias que causaron sorpresa a los oyentes, así como algunas carcajadas, gracias al humor que le agregaba a sus historias.
Continúo Laura Casillas, quien platicó sobre Susana, una enfermera a la que le llegó un paciente entre el primero y el 2 de noviembre.
Cuando llegó a asearlo, ya que se encontraba muy sucio, lo limpiaba una y otra vez, pero la mugre nunca acababa, así mismo, expedía un olor muy raro que resultaba insoportable.
Ella se dio cuenta que tenía cara de diablo y lo atendió con mucho miedo.
Se fue a su casa y el terror continuaba; sintió la necesidad de ir al sanitario y le pidió a su esposo que la acompañara, pero él no accedió.
Al final el cónyuge también sintió miedo, ya que al asomarse por la ventana, vio al ser con cara de diablo.
Con una vestimenta blanca y negra, música para ambientar el espacio, Rosa Martha Sánchez compartió tres historias, en las cuales, los personajes fueron Lilith, Adán, Caronte, Eva y Caín;
las narraciones eran relacionadas con la creación divina del hombre.
La viuda negra, Juan, Mario, Rufina, Juan Flores, un maestro de literatura, entre otros, fueron algunos de los personajes de las historias del orador argentino Claudio Ledesma, que dieron el toque final para cerrar esta noche de gala.
En su espectáculo, utilizó efectos, una silla y una chalina blanca que hacia juego con su vestimenta.
Compartió leyendas de su país, específicamente del Barrio de San Telmo y Rigoletta.
Una de sus narraciones fue sobre jóvenes que se encontraron con algo desconocido; en otra, una joven fue engañada por su madre y su prometido fue enterrada viva.




