Palas, picos, agua embotellada, lámparas, termos, brújulas, guantes, mascarillas, entre otros materiales que necesitan para realizar la búsqueda de sus seres queridos, es lo que pide la agrupación Familias Unidas en Busca de una Esperanza, que realizó este domingo un donatón.
En el jardín Juárez de Guadalupe se colocaron mantas en las que aparecen los rostros de algunos de los desaparecidos que son buscados por padres, hermanos, parejas y amigos, varios de ellos desde hace años sin obtener respuesta o indicios de su paradero.
Continuarán las colectas hasta el 15 de noviembre. Para conocer los lugares donde estará el donatón puedes entrar a la fanpage Familias Unidas en busca de una esperanza, Zacatecas, donde también hay fotografía y datos de las personas desaparecidas. Por medio de esta página se puede contactar a los familiares para entregas entre semana.
Más de 100 familiares de desaparecidos de diferentes municipios integran la asociación, y han logrado obtener información de posibles fosas clandestinas, donde quieren revisar directamente para saber si hay cuerpos y alguno es de sus seres queridos.
En medio de la angustia por no saber dónde están sus hijos y otros parientes, han entrado en contacto con un grupo forense de Chihuahua para que les ayude a realizar búsquedas en campo, por ello la petición de apoyo de equipo, aunque también puede ser en dinero en efectivo para que lo adquieran.
Zacatecanos por la Paz estima que hay alrededor de 700 personas desaparecidas en la entidad, aunque oficialmente se manejan aproximadamente 500, pero al no haber un registro confiable pudieran ser más.
Entre los casos no resueltos que tienen varios años está el de los cazadores desaparecidos en 2010 en Joaquín Amaro, cuyos familiares formaron el Colectivo de Cazadores Desaparecidos en Zacatecas para exigir respuesta a las autoridades.
Durante la visita del próximo secretario de Seguridad del Gobierno Federal, Alfonso Durazo, madres de familia dieron testimonio del dolor en que viven por no saber qué ocurrió con sus hijos y, si están muertos, no tener una tumba para llorarles.





