Este fin de semana se llevó a cabo un sentido homenaje en memoria de la pintora Frida Bernal Miranda, quien en vida destacó por su propuesta contemporánea y vivaz.
A través de la exposición denominada ‘Room of Art’, montada en el Archivo y Biblioteca de la Crónica del Estado, su familia, amigos y excompañeros de escuela rememoraron lo que fue la vida de la “La Pintorsilla Bro”, que es como Frida se hacía llamar en redes sus sociales.
Fue así como quien fuera su profesor de preparatoria, Juan Manuel Espinosa, presentó una reseña de Frida, en la que acentuó que, a través de ella sus compañeros de clase aprendieron a percibir la belleza. Destacó que la curiosidad se asomaba en sus ojos y que sus pupilas descubrían esa luz que era oculta para la mayoría.
Dijo que una de las cualidades que Frida tenía era la sabiduría para convivir con los demás, ya que su presencia generaba tranquilidad y confianza.
“Ella sabía ser fiel a sí misma, conservar y preservar su propia identidad ante la incomprensión y crítica de quienes la rodeaban y al mismo tiempo no tener la necesidad de enfrentarse con nadie”, expresó Juan Manuel Espinosa.

Mencionó, además, que Frida era plenamente libre, que no se detenía, que andaba y fluía en un camino del que no dudaba y que, si uno ponía un poco de atención, podía caminar con ella por esa vía luminosa.
“Frida será inolvidable por su alegría sincera y gratificante pero también por su manera de vestir; ella misma era un lienzo y su ropa y accesorios una manera de pintase a sí misma”, afirmó.
“Hoy estamos aquí porque su perdida es irreparable y el mundo es un poco más gris sin ella, estamos aquí para no sentirnos tan solos y compartir nuestro dolor, para acompañar a sus seres queridos en estos momentos tan difíciles, pero sobre todo estamos aquí para rendir un homenaje a quien nos brindó tanto”, dijo el maestro Espinosa.
Posteriormente y ante una nutrida asistencia, la joven Lucero de la Torre, amiga de Frida, leyó una carta personal dirigida a ella, en cual habla de lo inesperado que fue su partida y del deseo de que su homenaje llegue hasta donde se encuentre para que sepa la falta que le hará.
“Hoy el cielo reluce y te da la bienvenida para pintarlo, así como lo hacías en vida. Mi gran y talentosa artista, te llevo en el corazón. Gracias por pintar un lienzo tan bonito en cada uno de nosotros. Hasta siempre. Te quiere mucho tu amiga Lucero”, concluyó colmada de añoranza.

Por su parte, Dayan Bernal Miranda mencionó que su hermana llenó de color todo a su alrededor y que dejó una galería de recuerdos geniales y memorables, entre ellos sus aretes, sus pestañas fosforescentes, sus pinceles, su diario, su cuaderno de trabajo, su gusto por las estrellitas de mar, las mariposas, las galaxias y. su fascinación por su gata “Mandarina”.
Dayan la describió como una artista creativa, diciplinada, divertida exigente e impredecible, que destacó también por ser una mujer empoderada y valiente.
Agregó que la vida de Frida fue inspiración para su familia y todas las personas que la conocieron, pues siempre fue una excelente hija, nieta, hermana y tía, buena estudiante y una amiga leal y solidaria.
Durante la ceremonia, el Cronista del Estado, Federico Príapo Chew Araiza, señaló que la muerte de Frida conmovió y llenó de tristeza a la sociedad zacatecana.
“Nos deja un personaje que sin duda iba a trascender en el ámbito cultural”, dijo, pues dejó una muestra artística en la que se aprecia una gran capacidad de asimilación, lo que hacía de ella una artista excepcional.

A nombre de la Crónica del Estado, Príapo Chew, entregó un reconocimiento a Angélica Miranda Garay, madre de Frida y principal promotora del homenaje, así como a Oscar Emilio Bernal Herrera, padre de la artista.
Tres el corte del listón, la familia agradeció a la Crónica del Estado la iniciativa y el espacio para exhibir el legado artístico de Frida, quien, con tan solo 20 años, dejó muestras de manifestación pictórica muy interesantes, pues no sólo recreó obras de arte de reconocidos artistas, sino que también plasmó con originalidad propia aspectos de la vida cotidiana.
Frida falleció el pasado 23 de febrero, luego de un trágico accidente automovilístico en la ciudad de Aguascalientes, donde estudiaba la Licenciatura en Artes Visuales. Su memoria permanecerá en el alma de las personas que amó y que con su ternura hizo felices.
La exposición ‘Room of Art’, estará abierta al público hasta finales de abril.















