Las bajas temperaturas, como los que se pronostican hasta el domingo por la presencia del frente frío número 21 de la temporada, nos hacen más propensos a padecer gripes y resfriados.
¿Sabías que además de ser causa de ausentismo escolar y laboral, una infección de las vías respiratorias puede generar otro tipo de complicaciones?
A pesar de que nuestro organismo suele recuperarse por sí mismo de estas afecciones, existe la posibilidad de que una gripe mal atendida pueda derivar en bronquitis, encefalitis o neumonía.
Los grupos de riesgo más propensos a estos episodios son los infantes y la gente mayor. Quienes tampoco deben nunca desestimar un cuadro gripal son las personas que padecen asma, cáncer, diabetes, fibrosis pulmonar, hipertensión o VIH.
Es por eso que durante la temporada invernal se emiten una serie de recomendaciones para prevenir y tratar estas afecciones.
Una de las primeras recomendaciones es vacunarnos contra la influenza estacional, sugerencia que no a todos convence.
Es importante no automedicarse para evitar empeorar la enfermedad u ocultar síntomas de enfermedades más graves como la influenza. No olvides acudir a tu médico.
Si tú eres de quienes aún no se vacunan y de plano la gripe ya te tumbó o presentas los primeros síntomas, estas recomendaciones te pueden servir:
Si no tienes que salir de casa, no lo hagas, recuerda que la gripe es una enfermedad que se propaga con facilidad.
- Abrígate bien y reposa preferentemente en cama, ya que el organismo requiere toda su energía para combatir la infección.
- Toma muchos líquidos, que no estén fríos pero tampoco muy calientes. De esta manera, si llegas a presentar fiebre evitas una deshidratación.
- Consiéntete con alimentos como los caldos, jugos de frutas y verduras, en especial los que sean ricos en vitamina C.
- Evitar besar, pues es una de las formas más rápidas de contagiar la gripe.
- Mantén húmedo el aire. Esto reduce la incomodidad de la tos, garganta irritada o nariz tapada.
- Los virus de la gripe o influenza se transmiten generalmente mediante la inhalación de gotitas de saliva infectada que se encuentran en el ambiente, por eso cuando tosas o estornudes cubre tu nariz y boca con un pañuelo o con el codo.
- Lava frecuentemente tus manos. Los gérmenes de un resfriado sobreviven en ciertos lugares como controles remotos, llaves, apagadores de la luz, teléfonos y chapas de las puertas, entre otros, desde donde son trasmitidos fácilmente a otras personas solo con tocar superficies contaminadas.
Algunos consejos caseros para esa latosa tos con flema que no deja conciliar el sueño o el exceso de moco que nos complican las actividades cotidianas y nos avergüenza en el momento más inoportuno son:
- Colocar unas gotas de aceite esencial de tomillo en la almohada.
- Comer un diente de ajo cada 3 horas puede ser benéfico
- Preparar jugo curativo expectorante con un racimo pequeño de uvas, 2 tallos de apio y agua (la cantidad que se desea). Para ello se debe licuar los ingredientes y tomarlo preferiblemente por la noche.
- Elaborar una sopa caliente de pollo con cebollas.
- Hacer gárgaras con agua salada.
- Hervir, durante 10 minutos, 1/8 de litro de agua con 2 dientes de ajo finamente picados (o una cebolla troceada) y 3 cucharadas de azúcar. Dejar enfriar la preparación. Tomar varias cucharadas al día.
- Mezclar una cucharada de orégano, otra de malva y una más de tomillo y colocar en una taza que tenga agua hirviente. Dejar reposar durante 5 minutos. Este remedio suaviza la tos seca.
- Tomar té caliente con miel de abeja y limón
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