La piel reacciona ante el estrés y las emociones como respuesta natural del cuerpo a las situaciones que lo amenazan y que repercuten en su estabilidad. La consecuencia es acné, eczema, psoriasis, picazón, caída del pelo, sudor excesivo, caspa, herpes oral y urticaria.
Arturo Vázquez Domínguez, médico dermatólogo adscrito al Hospital General de Zacatecas 1 del IMSS en Zacatecas, informó también que el estrés causa además otras condiciones que afectan la piel como la falta de sueño, comer en exceso, fumar o beber, así como desbalances hormonales.
El galeno explicó que en la actualidad es cada vez mayor el número de pacientes que acude a este servicio. Diariamente se otorga atención a alrededor de 18 pacientes, de los cuales un 10 por ciento presenta afectaciones en la piel de tipo emocional, predominando el sexo femenino hasta en un 70 por ciento.
“En la clasificación de las enfermedades de la piel encontramos las psicodermatosis, que son afecciones de la piel o que se manifiestan en la piel, las cuales se desencadenan por estímulos o padecimientos psicológicos de mayor o menor trascendencia, razón por la que deben ser tratadas también por el psiquiatra”, dijo el especialista.
El tratamiento debe ser dermatológico y psiquiátrico
El vitíligo también es una afección que frecuentemente se atiende en la consulta y aunque se trata de una enfermedad autoinmune, las emociones generadas en la autoestima del paciente que la padece influyen como una agravante que complica la dermatosis, situación que también se presenta frecuentemente en quienes padecen acné.
Vázquez Domínguez agregó que derivado de estos padecimientos se afecta la piel ya sea de una manera leve o drástica, lo que se refleja en una pérdida de la función estética que más tarde ocasiona sentimientos como la tristeza o la depresión.
Lo más importante es que después de que se detecte un problema relacionado con la piel se acuda a revisión médica para que sean los especialistas los que determinen la situación del paciente, identifiquen el origen y se ataque de fondo el problema.



