El crimen organizado no sólo está en Ciudad Juárez y Tamaulipas, está en Zacatecas, afirmó Arturo Nahle García, Procurador de Justicia local, quien a una semana de ser designado en el cargo asegura que el hampa “está enseñoreado en nuestro estado”.
“Es increíble el número de levantones, de secuestros exprés, de robos y de extorsiones que ocurren en la entidad”, afirmó Nahle García, quien indicó que según datos de la asociación nacional de distribuidores automotrices, el 33% de todos los robos de camiones “madrina” ocurridos durante el año 2010 en el país, se perpetraron en Zacatecas.
El procurador de Zacatecas acusó al anterior procurador, Ambrosio Romero Robles, y a la ex gobernadora Amalia García Medina de haber permitido el crecimiento de la delincuencia organizada y de la “impunidad” existente.
Como ejemplo señaló que en los últimos dos años, con el nuevo sistema de justicia acusatorio-adversarial, de 9 mil 500 denuncias penales interpuestas, sólo 89 terminaron en sentencia condenatoria, “y eso se llama impunidad”.
Nahle García, quien como legislador federal en la 59 Legislatura fue miembro de la comisión bicamaral en materia de seguridad nacional, así como de la comisión de seguridad pública, lamentó que a diferencia de años anteriores, el crimen organizado no sólo tiene presencia en las ciudades, sino en las comunidades rurales y municipios más apartados y humildes del estado.
Quien fuera secretario general de gobierno durante los primeros tres años de la administración de Ricardo Monreal (1998 a 2001), señaló que anteriormente la población de 4 mil 500 comunidades rurales apartadas “era común que te pidieran caminos, escuelas, médicos y medicinas para el centro de salud, te pedían agua y drenaje. Pero ahora ya no te piden eso, ahora te piden seguridad, te piden tranquilidad, paz.
“Porque la presencia del crimen organizado, de las bandas, no solo está en las ciudades. No solo está en Ciudad Juárez y en Tamaulipas, está en Zacatecas y te repito, en los rincones más inimaginables: lugares donde tu dices, bueno ¿cómo es posible que aquí a la gente les quiten? ¡Si aquí están para que les den! Pues van y les quitan”.
A la gente más pobre y humilde, afirmó el procurador de Justicia, los delincuentes le roban su ganado, sus implementos agrícolas, “lo que tengan”.
Confianza perdida
En este escenario, expuso el procurador de Justicia de Zacatecas, la gente incluso dejó de denunciar los delitos que sufría porque “no se hacía nada” en esa dependencia, y por ello ahora “la confianza de la ciudadanía en las instituciones está totalmente perdida”.
Eso ha provocado un hecho grave, dijo Arturo Nahle, “que está enseñoreado el crimen en nuestro estado: es increíble el número de levantones, los secuestros exprés y las extorsiones… si conocieras el número de casos, te vas de espalda”, afirmó.
Lo peor, dijo el funcionario, es que ahora “la extorsión la hace todo mundo. Todo mundo se escuda con los Zetas, y ya no sabes quienes son. Ya en cada cuadra, en cada barrio, en cada colonia hay un bandita que dicen ‘somos Zetas’, ya ni sabes si son o no son ellos, ha pululado, se ha expandido esto y hay una cantidad enorme de personas que se dedican a esto”.
Aunque Nahle no quiso dar cifras específicas sobre el número de secuestros, levantones y extorsiones que semanalmente ocurren en Zacatecas, porque la gente -lamentó- “ya denuncia muy poco, pero la cifra negra es impresionante, porque en Zacatecas todos conocemos a un familiar, a un amigo, a un compañero de trabajo, al que ya le ocurrió algo”.
El procurador de Zacatecas indicó que en esta nueva administración sexenal se buscará enfrentar el problema, sin eludir responsabilidades o deslindarse con el argumento de que la delincuencia organizada es un tema de competencia federal.
“No pretendemos de ninguna manera evadir responsabilidades, al toro hay que entrarle y hay que entrarle por los cuernos, pero conscientes de que hay que ser como los forcados, hay que echarle montón, tiene que entrarle la PGR, la SSP federal, el Ejército Mexicano, la PGJE y las corporaciones municipales”.
Dilación grave
Finalmente Nahle García denunció que en la administración pasada hubo “dilación grave” de la justicia, pues acusó a Ambrosio Romero Robles, ex procurador de justicia, de tener “cientos y cientos de órdenes de aprehensión”, giradas por jueces contra presuntos delincuentes, “guardadas en el cajón de su escritorio”.
“Todavía el viernes me encontré un paquetito cerrado que contenía decenas de órdenes de aprehensión del año 2005”. De inmediato, aseguró, puso en manos de la Policía Ministerial esas órdenes de aprehensión y en 24 horas comenzaron a detener a algunos de los presuntos delincuentes para ser consignados. Pero otras de esas órdenes ya habían caducado.




