Francisco Javier Domínguez Garay, exrector de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) presentó su renuncia como coordinador operativo del Consejo de Planeación; ésto, ante el problema de crisis financiera que enfrenta la institución, la reducción de personal y la nula actuación del rector.
Dijo que su decisión obedece a que la universidad está tomando un rumbo distinto al modelo de universidad democrática y abierta que en los últimos años ha sido construida.
Citó por escrito 3 razones principales por las que abandona el puesto operativo en la UAZ:
1. El rector ha renunciado al proyecto que enarboló en la contienda electoral y por la cual recibió el voto universitario.
2. Por las medidas equivocadas que la administración ha definido, proyectando despidos, generando incertidumbre y acoso laboral, tal y como se manifestó en el tratamiento a la huelga política llevada por el Sindicato de Trabajadores (STUAZ) y expresada nítidamente en el documento de respuesta que firmó para su levantamiento.
3. La incapacidad del rector para gestionar y atender los problemas financieros de la UAZ, así como su renuencia a convocar al Congreso Universitario.
Quiere regresar frente a grupo
Asimismo solicitó al rector Armando Silva Cháirez a que se le asigne su carga de trabajo que le corresponde como profesor de base, exigiéndole respeto digno como universitario, al igualmente para quienes no comparten el rumbo hacia el que se dirige la institución.
Formara frente para defender a la UAZ
«Entre todos conformaremos un grupo de resistencia al interior de la universidad que contrarreste la visión de que la institución debe detener su crecimiento, yendo en contra de sus principios históricos», y agregó que incluso la defenderán de quienes buscan eliminar el derecho a elegir sus autoridades y acotar la participación social.
Se declaró como defensor de mantener a la UAZ como universidad pública de alto nivel académico, autónoma, crítica y democrática, comprometida con la docencia, investigación y vinculación, siendo partícipe del desarrollo de Zacatecas.
Achacan a exrectores quiebra: Domínguez
El exrector dijo que el problema financiero de la universidad se puede resolver muy fácilmente al impedir su crecimiento y no cumpla los estándares de calidad, sin embargo, aclaró que la universidad no es una empresa, ya que no se debe estar atendiendo en función de si hay dinero o no, sino a las necesidades sociales y para la que fue creada.
El exrector lamentó que desgraciadamente el gobierno federal jamás ha respondido el gobierno al crecimiento de la UAZ; en tanto, advirtió que el Estado debe invertir más recursos en lo que se supone que es su prioridad, la educación.
Resaltó que el problema financiero tampoco se resolverá con el despido de funcionarios, aunque aceptó que pudiera haber algunos excesos en la administración de la UAZ.
Ejemplificó que si se despidiera al 10 por ciento de los trabajadores no se mostrarían grandes ahorros, pero que si se cesaran a todos los funcionarios se ahorraría 445 millones de pesos anuales.
Señaló que durante su periodo las funciones de la institución nunca se vieron interrumpidas por ningún conflicto de naturaleza laboral ni administrativa que desembocara en una huelga, motivo por lo que fue posible el aumento al presupuesto en un 12 por ciento y en el que los programas académicos de calidad llegaran al 94.5 por ciento.
Subrayó que proyectó un modelo de universidad incluyente que elevara la cobertura educativa, lo que hizo tomar decisiones que marcaron el rumbo de la UAZ al aumentar la matrícula de 25 mil a 35 mil estudiantes, donde 7 de cada 10 alumnos quedaran fuera de la educación superior; «yo nunca buscaré enemigos y no comparto el rumbo que lleva la universidad”, manifestó Domínguez Garay.
FOTO: OSVALDO MARTÍNEZ




