El municipio se encuentra desatendido en infraestructura carretera, educativa y de salud, comentó Margarita Duarte Veloz, presidenta municipal.
La alcaldesa señaló que la población no rebasa los 5 mil habitantes; “ha decrecido porque salen a buscar empleo en otros lados”, dijo.
Al rezago en servicios básicos y vivienda, se agrega la insuficiencia alimentaria, ya que hay familias que se sostienen solo con una comida al día que, en muchos casos, es una tortilla con sal, narró Duarte Veloz.
A pesar de que el municipio es el primer productor de guayaba en el estado, la falta de vías de comunicación dificulta a los productores su comercialización. “Donde producen mucha guayaba es muy difícil, hay una comunidad que está a 36 kilómetros de la cabecera municipal y solo existe una brecha, hacen hasta dos horas para llegar”, señaló.
Las 34 comunidades del Jiménez del Téul padecen alta y muy alta marginación, además existen 8 compuestas únicamente por 3 ó 5 familias.
Las que se encuentran en situación de muy alta marginación son El Carrizo, Las Bocas, Carretas, Mezquite Blanco, Mesa de Tepetatita, Palos Colorados, El Obispo, Ventanas, Pueblo Viejo, Atotonilco, Luis Moya, La Lagunita y El Tepozán.
La presidenta municipal dijo que por parte de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional (Seplader) se ha recibido apoyo para llevar servicios básicos como agua y drenaje, mientras que la generación de energía eléctrica se ha conseguido por medios alternativos, «no como ellos querían», con los generadores solares.
Es prioritario, sin embargo, contar con fuentes de empleo en el municipio; “ni para frijoles les alcanza y lo que ocupamos para mejorar el problema de la alimentación es que las familias puedan hacer algo que les permita ser productivas y tener un ingreso”, mencionó.
FOTO: IRMA MENCHACA



