El tramo carretero Concepción del Oro-Villa de Cos es una trampa para los paisanos que regresan a pasar fiestas decembrinas en Zacatecas.
Líderes zacatecanos que participaron en la Caravana Migrante 2013, denunciaron que ese tramo es “desolado”, poco transitado y sin señal telefónica ni de internet, lo que dificulta pedir auxilio.
Este fin de semana pasado, una familia migrante residente en Texas sufrió una descompostura de su vehículo y fue “un peregrinar conseguir ayuda”, dijo Francisco Álvarez Calderón, coordinador del Proyecto Migrante Zacatecano.
La caravana surgió dentro de la segunda convención del proyecto migrante zacatecano como una medida de protección y autodefensa para evitare el acoso del crimen organizado y ciertas corporaciones de seguridad.
Indicó que la caravana de este año fue exitosa pese a las desavenencias que pasaron, pero que todo se compensa por el placer que sienten de regresar a su tierra.
La gran concentración de vehículos tripulados por migrantes cumplió el objetivo establecido, explicó el líder, que era brindar seguridad a los migrantes que regresan a Zacatecas.
Álvarez Calderón sostuvo que la inseguridad fue el factor que orilló a la comunidad migrante a organizarse en la caravana, ya que saben que en el estado y el país siguen cometiéndose delitos como el secuestro, robo y extorciones.
El flujo vehicular de la época decembrina previene que se cometan atracos contra los paisanos, explicó, por lo que este tipo de estrategias puede replicarse en otras épocas del año, cuando también hay mucho flujo de migrantes.
Luego dijo que en años pasados los connacionales fueron víctimas de exhortaciones por agentes de tránsitos municipales, policías estatales y municipales en estado como Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.
En las garitas de la frontera con Estados Unidos los migrantes sufren porque les cobran 400 dólares por su ingreso a México.
De acuerdo a las estadísticas, por la garita de Nuevo Laredo, Tamaulipas salen 8 mil carros por día, es decir, más de 800 mil carros por año.
A ello se le suman gastos de 600 dólares por consumo de gasolina y cacetas, y otros gastos como el cobro de la doble nacionalidad.
La caravana salió el pasado viernes a las 10 de la noche de Texas y esperaron de 8 a 10 horas para cruzar la frontera.
FOTO: OSVALDO MARTÍNEZ



